Barracas Central, el “Guapo” presidido por Claudio “Chiqui” Tapia, el mandamás de la AFA, celebró su histórica clasificación a la Copa Sudamericana 2026, pero ahora enfrenta un obstáculo reglamentario que podría dejarlo afuera: no cuenta con un equipo de fútbol femenino inscripto en torneos oficiales de la AFA. Esta exigencia forma parte del Sistema de Licencias de Clubes de la Conmebol, vigente desde 2019, que busca profesionalizar el fútbol continental obligando a los participantes a desarrollar la rama femenina con plantel activo, estructura técnica, médica y administrativa, más un calendario de competencias avalado por la asociación nacional.​

El club de Barracas, que no figura en ninguna categoría del fútbol femenino argentino, tiene un plazo ajustado para armar todo desde cero e inscribirlo antes de la revisión final de licencias, que suele cerrarse meses antes del torneo. Sin esto, pierde la plaza automáticamente, como le pasó a Patronato de Paraná en 2023: clasificaron a la Libertadores pero tuvieron que crear su equipo femenino a las apuradas para no quedar afuera. La Conmebol no da tregua ni excepciones en este punto, priorizando el crecimiento equitativo del deporte en el continente.​

La presión recae sobre la dirigencia de Tapia, que ya lidia con el día a día en Primera División, pero ahora debe invertir en jugadoras, cuerpo técnico y logística para cumplir. Fuentes cercanas al club indican que ya empezaron sondeos para reclutar talento local y federarse en AFA durante 2026, aunque el tiempo apremia porque las evaluaciones administrativas son estrictas. Este requisito no es capricho: busca elevar estándares de infraestructura y organización, beneficiando a largo plazo al fútbol argentino.​

El caso de Barracas pone en jaque a otros clubes chicos que sueñan con copas internacionales pero descuidan el femenino, un sector en boom con miles de jugadoras compitiendo. Si logran regularizarlo, debutarán en Sudamericana por primera vez; si no, el cupo argentino pasa a otro. La AFA y Conmebol monitorean de cerca, y el “Guapo” sabe que esta no es solo una formalidad, sino la puerta a la gloria continental.

 

Por Cemba