
Decía la abuela que en la naturaleza podías encontrar la dosis justa para sanar tus dolencias, limpiar el ambiente. Desde pequeña escuchaba decir a la abuela y a mamá que cada rincón de la casa tiene que estar limpio: sin polvo, pelos de animales, telarañas, cosas rotas o sucias, porque estaría atrayendo energías negativas y alterando el equilibrio natural de la casa que es un ser conectado a las personas que la habitan y así también a la naturaleza que la rodea.
La albahaca es una de las plantas favoritas en mi familia, aprendimos de la Abu todas sus bondades ya sea para cocinar, sanar el cuerpo y limpiar los espacios de la casa. La vivienda era donde más se interactuaba y donde más de una vez se desarrollaron situaciones negativas. El aroma de la albahaca alejaba a su vez también toda clase de insectos.
La abuela la usaba para darle un rico sabor a la comida, pero así también para bajar la fiebre, tranquilizar la mente, prevenir problemas respiratorios y ayudar a fortalecer el sistema inmunológico.
Corroboré el saber de mi clan, estaban acertadas con el uso de las hojas de esta planta, la albahaca en sus propiedades posee hierro, calcio, potasio y vitaminas A y K. Encontré que existen muchas variedades de albahaca, pero la nuestra -la más argenta- es la ocimum basilicum y pertenece a la familia de las lamiaceae (al igual la menta, tomillo y el orégano) todas ellas en casa crecían en gran cantidad.
No deja de sorprenderme la sabiduría de nuestros ancestros, el cuidado de la tierra y lo generosa que es la naturaleza. Hace unos días nos enteramos con que la abuela de mi marido, que vivía en otro país también tenía costumbres similares a mi abu, eran otros tiempos donde las familias tenían una búsqueda en lo natural y es evidente que esas enseñanzas venían impresas desde nuestros antepasados.
Consejos sanadores
Es tan espléndida y nos otorga tantos beneficios que lo ideal es tenerla en el jardín o simplemente en una maceta, tenerla cerquita, respirando su sanadora energía. La abuela tenía diferentes formas de utilizar esta aromática entre las más recordadas sería:
Descansar la vista con compresas tibias para los ojos.
Masticar hojas de albahaca tranquiliza el sistema nervioso (baja la ansiedad, el estrés).
Triturar las hojas en un mortero y colocar el ungüento en las heridas o en los lugares del cuerpo que tengan dolor.
Jugos con las hojas frescas, es excelente para equilibrar el sistema digestivo, y combinado con limón es muy refrescante en el verano.
Lo místico -se la considera una planta sagrada en diferentes culturas- las hojas secas se las puede utilizar para sahumar ayudando a alejar los malos espíritus. La creencia es que cuida a los enamorados, parejas, matrimonios; y atrae prosperidad a la familia.
El aroma de albahaca me acompaña desde niña, los recuerdos de la abuela, la bisabuela, el seguir trasmitiendo el respeto a la naturaleza, los remedios caseros, es la motivación de este espacio.
¡Hasta la próxima!

