
Luna en Libra: el clima cambia. Después de los días analíticos de Virgo, buscamos equilibrio, belleza y vínculos que respiren armonía. Pero Libra no es superficialidad: es el arte de sostener el contraste sin perder la compostura.
El alma necesita espejo. En cada conversación, en cada encuentro, algo se revela sobre tu propia manera de relacionarte. La Luna en Libra nos recuerda que el balance no se alcanza evitando el conflicto, sino aprendiendo a bailar con él.

