
Justicia en Villa 20, Lugano: el juez Hugo Decaría, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 20, dictó prisión preventiva para el oficial primero de la Policía de la Ciudad Darían Gastón Miño, autor material del homicidio agravado de Juan Gabriel González el 25 de diciembre de 2025. Miño, procesado por abuso de autoridad y uso indebido de arma de fuego, permanece detenido por violar la Ley de Seguridad Pública porteña.
El fallo, en un expediente de 47 páginas, reconstruye el fatídico operativo en la Villa 20 donde Miño disparó una escopeta a menos de cinco metros, incrustando nueve postas metálicas en el abdomen derecho de González, causándole la muerte instantánea. Decaría califica el acto como “homicidio agravado por pertenencia a fuerza policial”, desmontando la narrativa inicial de la Policía de la Ciudad que hablaba de una “riña con 30 personas armadas con botellas y palos”.
Sobreseimiento para familia y vecinos: “La Policía invertía roles”
En un giro clave, el magistrado sobreseyó a Nelly Elizabeth Portillo (esposa de Gabriel), Dante Gabriel González (su hijo) y Anastasio Néstor Chávez (vecino), imputados falsamente por “homicidio en riña” en un intento evidente de encubrir el crimen. “Quedó probado que ellos intentaban mediar y calmar a los agentes, quienes agredían con tonfas y balas de goma”, detalla la resolución.
El resto de los policías intervinientes enfrentan cargos por encubrimiento. Emanuel Luis Zuccolo, abogado de la familia González y de Correpi (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional), celebró el dictamen: “La Policía mintió al juzgado sobre una gresca masiva y un apuñalamiento; todo eso se desmoronó. El juez no solo rechazó su versión, sino que la revirtió: los agresores eran ellos”.
Perfil de Gabriel González: pintor y padre en el corazón de Lugano
Gabriel González, de 45 años, era pintor independiente, padre de Ángel y Dante, y un pilar de la Villa 20. Vecinos lo recuerdan como hombre generoso, siempre dispuesto a echar una mano en el barrio. Su muerte navideña conmocionó a Lugano, avivando reclamos contra la violencia policial en villas porteñas, donde operativos rutinarios derivan en tragedias.
Este caso expone tensiones crónicas en la Comuna 8: la Policía de la Ciudad bajo escrutinio por protocolos laxos y versiones manipuladas. Zuccolo subraya: “La resolución afirma que Miño abusó de su rol, disparando sin provocación real”. Familiares y organizaciones como Correpi exigen reformas urgentes en el uso de armas no letales.
El procesamiento de Miño marca un precedente en la lucha contra la represión estatal en barrios vulnerables. Mientras la familia González llora, el fallo judicial impone un freno a la impunidad, aunque el dolor por Gabriel persiste en las calles de Villa 20.
