
Un domingo negro en Villa Lugano sacudió la Avenida General Paz: a las 6:50 de la mañana, a la altura de Fernández de la Cruz rumbo al Puente de La Noria, un despiste mecánico derivó en un porrazo múltiple que dejó tres autos destrozados y 8 personas magulladas, entre ellas una grave.
Todo arrancó con un Ford Fiesta que se plantó en la calzada por un fallo técnico. El chofer de una Renault Kangoo paró en seco, bajó a dar una mano y empezaron a empujarlo hacia el arcén. Pero la suerte fue cruel: un Fiat Siena que venía atrás no alcanzó a frenar y los embistió de lleno, armando una montaña de chapas y vidrios.
Siete hombres y una mujer pagaron el pato. El que empujaba el auto quedó en peor estado –herida crítica–, y el SAME no escatimó: mandó seis ambulancias terrestres, una unidad aérea que aterrizó en el acto y bomberos con cortadoras hidráulicas para sacar a los atrapados entre los hierros retorcidos. “Fue un quilombo: gente prensada, humo y sirenas por todos lados”, contó un testigo que pasaba por ahí.
Solo a uno lo estabilizaron del todo en el lugar; el resto fue trasladado a hospitales. Tres cayeron en el Grierson, cuatro en el Santojanni. El operativo paralizó el tránsito en ese tramo clave de la General Paz por horas, armando colas eternas hacia La Noria y complicando la mañana porteña.
