
En un giro que ilusiona a miles de usuarios diarios, el Ejecutivo nacional estudia desempolvar y culminar la extensión del Ferrocarril Belgrano Sur hacia la estación Constitución. Paralizada desde 2024 por la gestión Milei, la obra del viaducto –con un 68% de avance– podría revivir gracias a créditos frescos de la CAF y FONPLATA, aunque choca con prioridades en otros ramales ferroviarios.
El Belgrano Sur moviliza 65.000 pasajeros por día desde Merlo, cruzando el conurbano bonaerense por La Matanza hasta la cabecera en Sáenz, Pompeya. El proyecto inconcluso preveía un viaducto elevado de 4 kilómetros para enlazar con la línea Roca en Constitución, eliminando 8 pasos a nivel peligrosos y reabriendo 15 calles cortadas por las vías. “Sería un salvavidas para el barrio: menos caos vial y más rápido al centro”, opina un vecino de Brandsen, donde la estructura abandonada –bautizada “elefante blanco” en redes– genera quejas constantes por su abandono.
La interrupción llegó duro: Nación priorizó solo obras por encima del 80% y dejó colgado este tramo final, a tiro de piedra de Constitución. El contrato con DYCASA nunca se rompió; ahora en órbita de IEB Construcciones, espera señales. A inicios de 2026, el Ministerio de Transporte le tiró la pelota a PKF Audisur para una auditoría externa del 2024, como exige el acuerdo con CAF y FONPLATA –detalle que soltó En el Subte.
Terminarla saldría en 50 millones de verdes, según fuentes del sector. “En Nación barajan retomarla, pero hay nudos gordos: presupuestos y otras urgencias ferroviarias pesan más”, confiesa un experto en movilidad que pidió reserva. Mientras, el Gobierno apura la privatización de trenes de carga, aunque tropieza con demandas de operadores privados que no cuajan.
Para los usuarios del Belgrano Sur, atrapados en Sáenz ( barrio de Nueva Pompeya) sin salida fluida a Constitución, es una promesa vieja. En La Matanza, donde el tren es arteria vital, revivir el viaducto no solo agilizaría viajes sino que descomprimiría el tráfico infernal. ¿Se concretará en este 2026? El reloj corre, y el “elefante blanco” sigue ahí, recordándonos el sueño postergado.

