
El año chino 4724 está por comenzar el 17 de febrero de 2026, sin embargo, los festejos duran dos semanas, despidiendo el año viejo de la Serpiente y recibiendo el nuevo del Caballo de Fuego. Estas festividades las llaman Fiesta de Primavera.
Cada año la fecha de comienzo del año chino cambia -entre el 21 de enero y el 21 de febrero- porque se basa en un calendario lunisolar. La referencia es la segunda luna nueva tras el solsticio de invierno.
Saliendo la Serpiente (de madera) ahora pasaremos a otro año de cambios bruscos, el del Caballo de Fuego. El fuego, otro de los cinco elementos, le dará ciertos matices de cambios.
Dicen que vendría un cambio de ciclos intensos e indomables como un potro, que encima prendido fuego puede llegar a incendiar cosas a su alrededor. El Caballo está asociado a alta energía y necesidad de acción.
Algunos puntos clave según las predicciones de Ludovica Squirru para 2026. Explica que vendrá con energía incontrolable y que la combinación del fuego con el caballo traerá “velocidad, pasión y riesgos de desborde”. La astróloga advierte que será un año que “nos tomará examen”.
Desde luego esto tendrá repercusiones a nivel global donde, según explica Squirru, podemos esperar cambios profundos en la geopolítica y ante los conflictos. Habrá a su vez “retos climáticos” (sequías, incendios, inundaciones).
Según Ludovica están todos los signos expuestos a esa energía arrolladora del Caballo, sin embargo, los más afines (Tigre, Perro, Cabra, Conejo) podrán pilotear mejor el año mientras que otros como la Rata, el Gallo y el Chancho podrán enfrentar mayores desafíos.
Ante lo que se viene recomienda fomentar la espiritualidad, la amistad y los lazos comunitarios y sostiene que “El año invita a realizar cambios necesarios con coraje, pero sin perder la cabeza”.

