
Un gran primer tiempo le bastó a Vélez para quedarse con la victoria en el Amalfitani ante un River maltrecho y desconcertado. El golazo de Manuel Lanzini a poco de iniciado el partido fue suficiente para noquear al equipo de Gallardo, cuya continuidad al frente del Millonario hoy es una incógnita. Con una gran actuación del exRiver, del chico Andrada, el chileno Baeza y el guardametas colombiano Montero, el Fortín se mantiene como único puntero e invicto en su zona.
La fragilildad por la que atraviesa este River versión 2026 no era motivo suficiente para subestimar al equipo de Gallardo. Y vaya si lo sabía Guillermo Barros Schelotto, que plantó un once decidido a inquietar a la defensa millonaria desde el pitazo inicial.
El reloj marcaba apenas 5 minutos cuando Manuel Lanzini le quitó la pelota en la mitad de la cancha a Juanfer Quinteros, combinó con Matías Pellegrini y antes de ingresar al área lanzó un derechazo a rastrón al primer palo, que rozó el poste derecho de Franco Armani y se metió en el arco. Uno a cero para el Fortín y algarabía en Liniers.
A los 22’ Florián Monzón -de flojo rendimiento- pudo haber aumentado el marcador, pero optó por rematar al arco en lugar de habilitar a Pellegrini o a Lanzini, que estaban solos en ambos extremos del área. Y a los 34’ un disparo cruzado de Joaquín García volvió a inquietar a Armani.
El primer tiempo se fue con un Vélez protagonista y un River desconcertado, que ya ni siquiera tenía a Juanfer en cancha.
La segunda etapa no obstante, cambió de dueño. El equipo de Gallardo tenía la necesidad de salir a revertir el marcador y Vélez le cedió el terreno y la pelota, para apostar a contragolpear.
Así, a los 7, el ecuatoriano Kendry Páez obligó a una estirada de Álvaro Montero -que a su seguridad habitual le sumó la salida a cortar los centros, aprovechando sus dos metros de altura-; a los 22’ Gonzalo Montiel disparó apenas desviado desde una posición inmejorable; y a los 30’ Ian Subiabre tuvo el empate, pero una vez más el arquero colombiano salvó al Fortín.
Vélez, no obstante, lo pudo liquidar a los 32’, cuando Imanol Machuca dejó solo a Brain Romero frente al arquero, pero el 9, que volvía de una lesión, despilfarró inexplicablemente la chance. Ese error en la definición le dio fuerzas a River, que al minuto siguiente lo pudo haber empatado. Primero fue Montero -una vez más- el que le ahogó el grito de gol a Facundo Colidio, tapándole un cabezazo a quemarropa, y un instante después Giuliano Galoppo remató de media vuelta por sobre el travesaño.
El pitazo final de Darío Herrera fue un desahogo para el pueblo fortinero, que no tardó en desatar la fiesta en la cálida noche de domingo del Amalfitani.
Con esta victoria, el equipo del mellizo se mantiene como único puntero en la Zona A del Torneo Apertura, con dos puntos de ventaja sobre su escolta, Estudiantes de La Plata. Sin embargo, no habrá mucho tiempo para prolongar los festejos, porque este miércoles desde las 19:30 recibirá a Deportivo Riestra, con la intención de continuar por la senda del triunfo. Habrá que ver si para entonces, podrá contar con Pellegrini, que salió lesionado en la primera etapa, y si está en condiciones de volver Diego Valdes. En cualquier caso, el envión anímico será el camino para contrarrestar las lesiones.

