
Esta mañana muy temprano sentía el frescor del invierno, esa brisa fría que te invita a caminar con prisa y sin pausa. Imaginaba mientras agilizaba mi paso, que en breve llegaría al estudio, que prepararía el mate con canela, trocitos de jengibre más ese burrito perfumado que traje de las Sierras Córdoba.
¡Y llegó el momento tan deseado! Abriendo la puerta comenzaba hacer realidad lo imaginado, a los pocos minutos ya tenía lista el agua para ese mate con yuyos y raices tan saludables. Agradecida saboreaba el cálido mate con hierbas serranas y percibía el suave calorcito de la estufa que iba preparando el ambiente para mi nueva jornada.
Este invierno nos invita a encontrar momentos para reflexionar y alimentar nuestro cuerpo con nutrientes esenciales que nos protejan.
En casa cuando era niña mi mamá y la abuela empezaban desde el otoño a preparar las mermeladas caseras y elegir los mejores granos que servirían para los alimentos del invierno, los almuerzos eran bien suculentos con bastantes verduras de estación mi sopa favorita era una que llevaba choclo, pimientos rojos zapallo colorado y triguillo (trigo burgol) amaba el sabor de esa sopa y la salsita bien picante que colocábamos sobre ella con trocitos de queso de cabra, más el pan casero que no podía faltar, recuerdo esa sopa con sus colores vivos, como un amoroso abrazo de la abuela en aquellos fríos inviernos.
Les comparto la receta de la sopa que hacía la abuela, una nueva versión de sopa que tomando su receta le sume el jengibre y la cúrcuma.

Ingredientes:
½ kg Zapallo colorado (plomo)
2 choclos jugosos y un pimiento rojo grande
150gr. queso de cabra y/o cremoso/ parmesano
50gr manteca o aceite
200 gr de tomate de estación
½ taza de triguillo (lavarlo bien, antes de cocinar)
1 cucharada pequeña de pimentón y una pisca de Nuez moscada
Preparación
Rallar el zapallo y el choclo, se forma una crema. En otro recipiente salteamos el pimiento con la manteca lo condimentamos con sal, nuez moscada y pimentón, cocinamos a fuego lento, cuando esté listo el pimiento sumamos el zapallo y el choclo, le podemos agregar tres tazas grandes de leche o agua tibia, sumamos la ½ taza de trigo bulgor, lo mezclamos con la cuchara de madera, con el fuego moderado cocinamos entre 15/20 minutos, queda lista para servir.
La salsa picante se realiza con tomates frescos y un Ají picante de tamaño pequeño, rallar los tomates con el ají manteniendo las semillas si se desea que este bien picante, sin cocción.
El queso se corta en cuadrados para agregarlo. La sopa se sirve en cuencos de barro o cerámica para conservar el calor y sobre ella agregarle el queso y un poco de salsa picante.
También a esta sopa se puede agregar el jengibre en lugar del ají y reemplazar el pimentón con cúrcuma o sumarla con las otras especies. Agregar lo que más guste. ¡Bon appétit!

