Amargas, pero sanan

Amargas, pero sanan

Decía la Abuela que toda enfermedad y mal de amores se curaban con los frutos de la naturaleza, porque es una fuente inagotable de vida y todo lo que produce en su interior permite el equilibrio vital del planeta y los seres vivos que lo habitan.

Mujeres con muchos saberes fueron compartiendo sus fórmulas en cada nueva generación y hasta hoy quién no recuerda alguna vez haber escuchado “lo hacia la abuela” esa frase obviamente venía acompañada con alguna anécdota de un interlocutor que con alegría y nostalgia unía el pasado con el presente como si de esa conexión se obtuviera el permiso para manifestar el nuevo preparado curativo. En mi familia las mujeres seguimos minuciosamente las fórmulas de la abuela, aquellos remedios caseros que curaron más de una vez un empacho, un dolor de garganta, una fiebre alta, parásitos que intoxicaban el cuerpo, etcétera.

 

Como cultivaban

La mayoría de las plantas eran cultivadas en el terreno y cosechadas de forma manual, respetando los ciclos lunares para extraer las ramas, hojas, frutos, raíces. Luego en un lugar especial se dejaba secar algunas plantas, así también las hojas frescas eran utilizadas para preparar las tinturas madres, ungüentos o las tizanas. Aquellas plantas después de deshidratarse con los rayos del sol eran guardadas en frascos de vidrio, listas para ser utilizadas en procesos de limpieza del cuerpo, desparasitantes, analgésicos naturales y entre tantos frascos se encontraban las más amargas… cuyo sabor no le gusta a nadie, pero que tanto bien nos hacen.

Tinturas y tizanas

La imagen de portada es la última tintura madre que hice, esta hierba sanadora fue extraída de la montaña de Punilla en Córdoba. El proceso de limpieza de las hojas y raíces es fundamental para poder tomar sus virtudes.

El más utilizado para nosotros es el “Diente de León” excelente antiinflamatorio ideal para molestias gástricas; la “Marcela” que también es antiinflamatorio y compensa la acidez y actualmente incorporé a la “Bardana” cuyos beneficios también son para el sistema digestivo ayudando a depurar la sangre… Todas estas hierbas tienen múltiples propiedades medicinales y en estos tiempos -higienistas o médicos integrales- han incorporado infusiones o proponen agregarlas al mate en los procesos depurativos.

Recomendaciones

Recuerde asesorarse con un profesional especializado en el tema. Estas infusiones se soman durante tres a siete dias o solamente cuando sentimos las molestias estomacales.

Receta de infusiones

Limpie las hojas y raíces de la planta con abundante agua. Luego bien esparcida en un lienzo deje secar al sol o dejarla en un lugar luminoso con bastante ventilación. Cuando queda totalmente seco, separe las hojas de las raíces y guárdelo en frascos higienizado.

La palma de la mano es la indicadora más utilizada por mi abuela para encontrar la cantidad exacta. La creencia es que el tamaño de la palma de la mano tiene la dosis que necesita el cuerpo, en algunos casos que se combinan yuyos se divide la palma a la mitad o en cuadrantes, pero en su totalidad no sobrepasan la palma.

Si hacemos una descripción más cercana a una receta sería aproximadamente una cucharada y media de las hierbas amargas, en un litro de agua, elegir las hojas secas que pueden ser del Diente de León o Marcela o Bardana llevar al fuego, y al primer hervor sacarlo, dejando que se entibie, para tomarlo en ayuna o antes de dormir elegir los alimentos que se consumen, evitar lo procesado.

Recuerda que, a veces, lo amargo sana. ¡Hasta la próxima!