Debate sobre el uso del espacio en el Microcentro porteño

Debate sobre el uso del espacio en el Microcentro porteño

 

 

 

 

En el microcentro de la ciudad, se ha generado un debate entre los habitantes respecto al destino de un terreno disponible. Por un lado, los vecinos expresan la necesidad de contar con una plaza que ofrezca un espacio verde y de recreación en la zona. Esta propuesta busca mejorar la calidad de vida y fomentar la convivencia comunitaria en un área caracterizada por la alta densidad urbana.

 

Simultáneamente, la Justicia porteña ha manifestado reparos ante la posible construcción de un templo mormón en el entorno histórico del Monasterio Colonial de Santa Catalina. La preocupación principal radica en el impacto que una obra de tal envergadura podría tener sobre el valor patrimonial y la identidad histórica del sector, considerando la relevancia arquitectónica y cultural del monasterio.

 

Intervención judicial y suspensión del cambio de uso del terreno

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo y Tributario (CAyT) N.º 9 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires intervino recientemente en la controversia sobre el destino del terreno situado en la intersección de Avenida Córdoba y Reconquista, colindante con el histórico Monasterio de Santa Catalina, en pleno microcentro porteño. A raíz de un recurso de amparo presentado por la organización Basta de Demoler, el tribunal dictó una medida cautelar que dejó en suspenso el cambio de uso de dicho terreno.

La Disposición 1957 de la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR) había autorizado previamente el establecimiento de un “local de culto” en el predio, a pesar de que en la misma manzana funciona un templo religioso desde el año 1745. Sin embargo, la decisión judicial suspendió esa disposición, resaltando las inquietudes sobre el impacto patrimonial y la identidad histórica del entorno inmediato al monasterio colonial.

La Constitución Nacional y la de la Ciudad habilitan la expropiación por causa de utilidad pública. Crear una plaza es la mejor manera de proteger la historia, enfrentar la emergencia climática y generar espacio verde.

“El microcentro no necesita más torres: necesita más espacio público y más historia viva”, dicen desde la ONG “Basta de Demoler”.