Vélez y un empate que invita a soñar

Vélez y un empate que invita a soñar

Sin Maher Carrizo -que viajó para incorporarse al Ajax- ni Braian Romero -desgarrado- el Vélez del Mellizo se le plantó al Rojo en Avellaneda de la mano del chileno Diego Valdes (foto), para generar ocho jugadas claras de gol, de las que apenas una terminó en la red. Jano Gordon fue el autor de los dos goles: el de la apertura del marcador para el Fortín y el del empate de Independiente -en contra- para el 1 a 1 final.

Vélez llegó a Avellaneda con su poderío ofensivo diezmado, pero entonado por los dos triunfos al hilo en lo que iba del Apertura. Como marco, el morbo de enfrentar a Gustavo Quinteros -el técnico con el que obtuvo el campeonato en 2024- le ponía un condimento especial al partido. Sin embargo, a poco del pitazo inicial de Hernán Mastrángelo -que se encargó de obviar infracciones claras a favor de la visita- quedó claro cuál era el objetivo del equipo de Liniers.

Antes de los 2 minutos, una volea  de Diego Valdes desde el borde del área, obligó a la estirada providencial de Rodrigo Rey. A los 10’ un centro a rastrón desde la derecha de Jano Gordón el puso el gol a Dylan Godoy, pero su remate rozó en un defensor de Independiente y se fue al córner. A los 14’, el propio Godoy lanzó un centro similar desde la izquierda pero esta vez fue Rey el que le ahogó el grito de gol cantado a Matías Pellegrini. A los 27’ Valdes apiló a tres defensores de Independiente en la puerta del área y se la cedió a Godoy, que con un disparo débil dilapidó la jugada.

Hasta que finalmente, a la media hora de juego llegó la apertura del marcador. Córner desde la derecha que peinó Godoy para que Gordon la acomodara junto al palo derecho de Rey. El Fortín se ponía merecidamente en ventaja, ante un Rojo que apenas trataba de inquietar con remates de media distancia. Sin embargo, apenas un minuto después, el propio Gordon se encargó de empardar el tanteador, al intentar despejar de zurda un centro de Fernando Godoy, que terminó en el ángulo del Álvaro Montero…

Pero el Vélez del Mellizo no se amilanó, y antes del final del primer tiempo pudo haberse puesto nuevamente en ventaja si el cabezazo de Valdes no se hubiera ido apenas desviado.

El empate con el que concluyó la primera etapa era injusto pero real. Vélez había creado media docena de situaciones claras de gol -y convertido apenas una- contra ninguna de su rival.

Ya al minuto del segundo tiempo, llegaría la séptima ocasión de gol. Un centro preciso de Manu Lanzini -otro de gran partido- desde la izquierda le cayó en el pecho a Valdes que quedó cara a cara con Rey y el uno de Independiente la alcanzó a desviar.

A partir de ahí el encuentro fue otro. Vélez pareció quedarse sin aire y sentir la seguidilla de partidos, e Independiente se adelantó en el campo y comenzó a inquietar por las bandas.

A los 10’, Matías Abaldo se la puso en la cabeza a Santiago Montiel, y el remate del primo de Gonzalo, de pique al piso, rozó el palo izquierdo de Montero. Ya a los 41’, Gabriel Ávalos remataba en forma defectuosa desde una posición inmejorable.

Y en el descuento llegó la octava clara para el Fortín, que pudo haber sido la de la victoria. Tobías Andrada lo dejó cara a cara con Rey al recién ingresado Alex Verón, y el juvenil de 17 años no pudo impactar la pelota que rebotó en el 1 rojo.

En síntesis, el empate tuvo gusto a poco en Liniers, pero le mostró a los hinchas todo lo que puede rendir el equipo de Guillermo con Valdes y Lanzini juntos, haciendo de las suyas.

Ahora habrá que practicar definición, para que todas las pelotas que no sacudieron la red tengan un mejor destino el domingo próximo, cuando desde las 22:15, el Fortín reciba a Boca en el Amalfitani.