
El astro de Hollywood Willem Dafoe vivió un momento inolvidable este domingo en La Bombonera, el mítico estadio de Boca Juniors en La Boca, donde asistió al choque contra Newell’s Old Boys. Los fanáticos xeneizes lo detectaron rápido y desataron un cántico épico desde las populares, recordando su icónico rol como Duende Verde en las sagas de Spider-Man. Videos del instante explotaron en redes, capturando la sonrisa incrédula del actor ante el fervor bostero.
Dafoe aterrizó en Buenos Aires por su nuevo proyecto, “The Souffleur”, debut argentino bajo la batuta del director Gastón Solnicki. El film, que brilló en septiembre de 2025 en la sección Orizzonti de Venecia, desembarcó en la ciudad con funciones exclusivas y la presencia estelar del protagonista. “Argentina siempre me recibe con los brazos abiertos; esta energía es única”, comentó el actor en recientes entrevistas, entusiasmado por el regreso junto a su esposa, la directora Giada Colagrande –con quien ya había pisado suelo porteño antes–.
El sábado previo, Dafoe protagonizó la avant-première en el MALBA de Palermo (Comuna 14), donde las entradas se esfumaron en horas para la proyección en el auditorio. Deslumbró en la alfombra roja, charló con periodistas, posó para selfies con fans y se mostró accesible, robándose flashes y aplausos. La cinta explora temas introspectivos con toques experimentales, y Solnicki –reconocido por “Sudeste” y “Mónica”– elogia la entrega de Dafoe: “Trajo una intensidad brutal al set”.
No es casualidad su fanatismo bostero: Dafoe, con 69 años y una filmografía que incluye “Platoon”, “El último de los mohicanos” y nominaciones al Oscar por “La sombra del vampiro” o “En la tierra de nadie”, ha confesado admiración por el fútbol sudamericano. En La Boca, el recibimiento fue puro folclore: bombos, gritos y ese guiño al villano de Sam Raimi que cruzó océanos para viralizarse en TikTok e Instagram.
La visita impulsa el cine local en un 2026 de reactivación post-pandemia, con festivales porteños expectantes. Mientras “The Souffleur” recorre pantallas independientes, Dafoe aprovecha para recorrer la ciudad: de la pasión boquense a los cafés de Palermo. Fans locales sueñan con más cameos futboleros de este ícono versátil, que pasa de superhéroes a dramas íntimos sin pestañear.
