
El Autódromo de Buenos Aires se encuentra en pleno proceso de remodelación integral, preparando el terreno para la llegada del MotoGP a partir de 2027. En las últimas semanas, los trabajos de obra avanzaron sobre los boxes y comenzaron con la demolición de las tribunas que serán afectadas por el nuevo trazado del circuito.
Entre las estructuras que desaparecerán se encuentra la emblemática tribuna número 15, reconocida históricamente por la presencia de los seguidores de Chevrolet y por ser un ícono de la afición en el autódromo. La tribuna aún se mantiene en pie, pero su derrumbe es inminente, dentro del cronograma previsto por la dirección de obra.
El periodista especializado Julián Ronaldo, desde el móvil del programa Carburando, recorrió el circuito y mostró los avances de la intervención. Durante la transmisión, explicó que la demolición de la tribuna forma parte de un plan de modernización que busca adaptar el histórico autódromo a estándares internacionales de seguridad y comodidad, así como al nuevo diseño del circuito que recibirá la categoría mundial de motociclismo.
La reforma del trazado no solo incluye la renovación de tribunas, sino también la reconfiguración de boxes, paddock, accesos y áreas de servicios, en línea con los requisitos exigidos por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) y los organizadores del MotoGP. Esta intervención pretende ofrecer una experiencia de primer nivel para pilotos y espectadores, al mismo tiempo que preserva algunos elementos históricos que caracterizan al autódromo más importante de Argentina.
La tribuna 15, símbolo de la pasión de los fanáticos locales, será recordada como un referente del público que durante décadas vivió grandes competencias en el Gálvez. Su demolición marca el cierre de una etapa y el inicio de una transformación que promete modernizar las instalaciones sin perder la identidad del circuito. La remodelación completa está proyectada para concluir antes del arribo de la máxima categoría de motociclismo internacional en 2027, consolidando al Autódromo de Buenos Aires como un escenario de nivel mundial.
