Contrología, o el método Pilates

Contrología, o el método Pilates

Un fantástico modo de entrenamiento que sirve tanto para la rehabilitación como para deportistas de alto nivel que quieren rendir mejor en estado saludable. Y desde luego para personas que quieren dejar de ser sedentarias y vivir su vida de modo saludable.

Mi práctica personal en Pilates fue con una rehabilitación hace ya unos años. Como practicante de artes marciales había sufrido una lesión lumbar que necesitaba sanar. Luego de los estudios y pasando por unas sesiones de osteopatía -ya sin dolor agudo- comencé a moverme muy controladamente. Entonces mi esposa, que viene de la danza clásica, y que ya era entrenadora del método Pilates en nuestro estudio, me ofreció sumarme a sus clases en Reformer. Muy pronto comencé a notar una clara mejoría. Y lo más importante, una consciencia desde el centro del cuerpo que se expande por las cadenas musculares que -pese a más de cuatro décadas de entrenamiento marcial- no había registrado de modo tan concreto. Para que entiendan mi sorpresa: el método me interesó tanto que luego cursé un instructorado y me sumé al plantel de docentes. Hoy practico Pilates con cierta regularidad para mantenerme saludable.

Pero vayamos al origen: el alemán Joseph Pilates (1883 a 1967) fue el creador de un método de entrenamiento al que llamó Contrología y que hoy denominamos con su apellido. Él también inventó aparatos donde realizar los ejercicios, los cuales aún se utilizan.

El método fue diseñado para fortalecer el cuerpo desde el “centro” (abdomen, espalda baja, glúteos y pelvis), hoy muchas veces llamado “core” (núcleo en inglés). Se basa en movimientos controlados, precisos y fluidos que combinan la fuerza muscular con la respiración consciente.

Este tipo de ejercicios mejora la postura fortaleciendo los músculos que sostienen la columna, aliviando dolores de espalda y cuello. A su vez tonifica y alarga los músculos de forma equilibrada, logrando un cuerpo estilizado sin generar una exagerada hipertrofia muscular.

El practicarlo reduce los niveles de cortisol mientras libera endorfinas. Recordemos que el cortisol es una hormona fruto del estrés y las endorfinas son hormonas que brindan bienestar.

Es un increíble método eficaz para diferentes tipos de rehabilitación dado que se recupera la movilidad disminuyendo los riesgos por su bajo impacto. Y de hecho Joseph Pilates desarrolló el método sanando heridos de la Primera Guerra Mundial como prisionero en Inglaterra durante ese periplo. Se cuenta que usaba elásticos de las camas e inventaba diferentes formas creativas para rehabilitar a los pacientes. Cabe recordar que había viajado a Inglaterra, con el fin de ser boxeador y trabajar en circo, sin embargo, la realidad sociopolítica le había cambiado el destino.

Al volver a Alemania retomó un tiempo su anterior trabajo como cervecero pero ya desde 1923 en Hamburgo comenzó a impartir su método. Y en 1926 se instaló con su esposa , la enfermera Clara Zeuner, en Nueva York donde él se registró como “profesor de deporte” y “terapeuta de medicina natural”.

Abrieron en Manhattan un estudio para transmitir el método, mientras vivían al lado. Ahí continuó perfeccionando los aparatos que había diseñado, además creó y patentó otros nuevos. Entre la clientela del estudio tuvo unos cuantos famosos que indudablemente ayudaron en la expansión del método que daban fe funcionaba. Además siempre fueron registrando con videos y fotos (como la que acompaña esta nota).

El método tomó particular vuelo al ser utilizado por bailarines de todo tipo, muchos de ballet, que notaron el beneficio que les daba para desarrollar su arte.

Hoy por hoy se utiliza Pilates en rehabilitación así como también lo usan bailarines y deportistas y otra gente que quiere estar a tono y con un cuerpo flexible y coordinado en todas las cadenas musculares.

Se podría decir que el método se divide en dos: Pilates Mat, que se realiza sobre una colchoneta usando el propio peso corporal y Pilates Reformer que utiliza camillas que tienen un sistema de resortes y poleas para añadir o quitar resistencia al movimiento.