Una jornada agitada, dentro y fuera del palacio legislativo

Una jornada agitada, dentro y fuera del palacio legislativo

Como se informó en el despacho anterior, el lunes por la tarde en el Salón Dorado de la Legislatura porteña (Perú 160) se desarrolló un acto en memoria de las “víctimas de terrorismo”, en alusión a los muertos por las guerrillas y organizaciones armadas de la década del setenta.

El evento fue gestionado a través de la legisladora porteña de LLA Lucía Montenegro y el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV) que preside Villarruel.

Apenas se supo del evento, organismos de derechos humanos como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, sindicales como la CTA o ATE y políticos como UCR-CABA, PTS, MST y vertientes de Unión por la Patria se mostraron en contra del mismo.

El argumento principal de estas entidades es que, de forma subyacente a un reclamo justo como es el reconocimiento a personas que fueron asesinadas en aquellos años, el discurso de Villarruel reivindica el terrorismo de Estado, lo realizado por la última dictadura militar.

Es más, para muchos de los refutadores esta fue una muestra de fuerza luego de que LLA resultara la alianza más votada en la PASO. Los más alertados aseguraron que fue la antesala de un posible indulto o perdón a genocidas condenados por delitos de lesa humanidad en caso de que la fuerza libertaria llegue a la Casa Rosada.

Por ejemplo, Abuelas por medio de sus redes emitió este comunicado: “Repudiamos todo acto negacionista. La Legislatura no debe ser lugar para reivindicar a la dictadura. Exigimos a las fuerzas políticas compromiso con la democracia y el Nunca Más. Celebramos que el pueblo se manifieste contra el olvido”.

Con esta argumentación, el lunes cerca de las 16 hs, una hora antes del acto, movimientos políticos, sindicales y de derechos humanos rodearon la Legislatura porteña, alrededor de la cual se montó un gran operativo de seguridad con vallas, patrulleros y cientos de efectivos de la Policía de la Ciudad.

El Encuentro Memoria Verdad y Justicia, uno de los organizadores de los actos en Plaza de Mayo cada 24 de marzo, realizó una conferencia de prensa y así ocurrió con otras tantas entidades que poblaron las calles y avenidas en inmediaciones del palacio legislativo.

Llegada la hora del acto empezó a crecer la tensión en torno a las vallas, muchos manifestantes empezaron a forcejear. No obstante, la situación no escaló a mayores.

hubo dos personas detenidas por la Policía de la Ciudad. A una de ellas se la acusó de tirarle combustible a la candidata a diputada nacional de LLA y asesora de Milei, Lilia Lemoine. La influencer contó en sus redes que el hecho ocurrió cuando estaba por ingresar al palacio legislativo. Luego fue atendida en el Hospital Oftalmológico Pedro Lagleyze. Según dijo, el ataque le provocó un “principio de queratitis”.

   También hubo tensión dentro del edificio de Perú 160. En el hall del Salón Dorado legisladores porteños del Frente de Izquierda levantaron carteles y cantaron consignas contra este acto.

Además, trabajadores de la Legislatura nucleados en ATE realizaron una ronda –al estilo de las Madres de Plaza de Mayo- con carteles que decían “Fueron 30.000”, en recuerdo de los detenidos desaparecidos.

En la puerta del salón había varios influencers y personalidades de LLA y también seguridad privada, por lo que hubo algunos momentos de tensión y algún que otro intercambio verbal entre partes.

Otra situación que generó tensión fue que no todos los trabajadores de prensa pudieron ingresar al Salón Dorado. Salvo un pequeño grupo, definido por los organizadores del acto, la mayoría –en particular quienes están acreditados y concurren de forma periódica para hacer su trabajo– tuvo que seguir el evento desde una pantalla en otro de los salones del edificio. Hubo amontonamientos entre pasillos que agregaron malestar a lo vivido.

En este punto, se responsabilizó a los referentes de LLA que “privatizaron” la Legislatura para un acto particular. También se apuntó a las autoridades del Palacio Legislativo.

En el bloque legislativo de LLA, presidido por Ramiro Marra, se reniega sobre los proyectos de Declaración, los homenajes y todo tipo de distinción que pueda llegar a dar la Legislatura porteña. Señalan que el Poder Legislativo está para asuntos de relevancia, como los impuestos y la seguridad.

No obstante, en varias ocasiones sus legisladores han utilizado las instalaciones para actos de reconocimiento. Por ejemplo, la propia Lucía Montenegro el año pasado pidió utilizar el Salón Dorado para hacer un gran acto de homenaje a artistas marciales de distintas disciplinas, actividad que ella misma practica. El evento fue multitudinario y no hubo ninguna de las complicaciones de este lunes.

Más allá de esta cuestión, la figura de Lucía Montenegro fue mencionada en varias oportunidades porque durante el acto se fotografío con el ex mayor del ejército Marcelo Llambías, uno de los invitados. Una nota de la agencia estatal Télam consignó que el ex subsecretario de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Vassel denunció que fue “un torturador en Malvinas e integra la legión de impunes hasta el momento”.

El caso se tramita desde 2007 ante el Juzgado Federal de la ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego, y aguarda desde diciembre de 2021 un pronunciamiento de la Corte, luego de que la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal considerara que los delitos investigados no podían considerarse “crímenes de guerra”, y por lo tanto de “lesa humanidad”, porque habían prescripto. Hasta el momento declararon en la causa más de 200 soldados como testigos y víctimas, según la agencia citada.

La nota que se menciona fue aludida más tarde por Villarruel, quien calificó como “impresentable” a la directora de Télam, Bernarda Llorente: “Es hija y esposa de dos terroristas montoneros”.

Por este motivo, la Asamblea de Trabajadores de Télam manifestó: “Los trabajadores y trabajadoras de Télam repudiamos la política apologista de la dictadura cívico militar y negacionista de los crímenes de lesa humanidad de Victoria Villarruel, en su ataque a Bernarda Llorente, presidenta de la Agencia Télam”.

Otro momento de la semana ocurrió cuando a través de redes sociales las legisladoras Montenegro y Ofelia Fernández (Frente de Todos) se cruzaron.

Por su parte, Fernández calificó de “basura humana” a Villarruel porque esta definió a Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, como un “personaje siniestro”. Agregó que el acto realizado por las “víctimas del terrorismo” en realidad fue una “provocación”, ligada al negacionismo.

Ante estas afirmaciones, Lucía Montenegro refutó en redes: “Victoria Villarruel es una mujer respetuosa, elegante y educada, jamás se refiere a alguien con términos groseros y ofensivos, como sí lo hizo con ella Ofelia Fernández, en una clara demostración de una vulgaridad que lastima la democracia que cree defender”.

Ofelia le recordó comentarios gordofóbicos contra su persona emitidos en el pasado por la propia Villarruel (“Pensé que era Gladys la bomba tucumana. Que a la miseria que está Ofelia…”) y también reprochó la presencia de Llambías en la Legislatura.

Toda esta tensión vivida en pocos días llegó al recinto de sesiones.

Juan Castro