Cierra un histórico bodegón en La Boca y la Ciudad pierde un Bar Notable emblemático

Cierra un histórico bodegón en La Boca y la Ciudad pierde un Bar Notable emblemático

La emblemática esquina de Suárez y Caboto en el barrio de La Boca se quedó sin uno de sus íconos tradicionales: el bodegón La Buena Medida, que tras casi un siglo de historia bajó sus persianas para siempre. Este cierre representa una pérdida significativa para el patrimonio cultural porteño y para la comunidad que verá desaparecer uno de sus puntos de encuentro más arraigados.

La Buena Medida, reconocido como Bar Notable por su valor histórico y cultural en la Ciudad de Buenos Aires, estuvo vigente durante 95 años, aunque existen testimonios que remontan sus orígenes a 1905, el mismo año fundacional del Club Atlético Boca Juniors, con el que mantiene un vínculo histórico fuerte. El periodista Leandro Vesco, actual Ministro de las Pulperías y Bodegones de la III República de La Boca, sostiene esta versión, aunque el Gobierno de la Ciudad mantiene como oficial la fecha de apertura en 1930.

Este bodegón fue más que un restaurante; fue un refugio social donde se entrelazaron signos identitarios porteños a lo largo de generaciones. Abrió sus puertas frente a la Plaza Solís, un sitio emblemático que conserva la piedra basal del Club Boca Juniors, convirtiéndose en un espacio de convivencia para vecinos, trabajadores del puerto, inmigrantes y familias que hicieron del lugar su rutina cotidiana.

El cierre ocurre luego de múltiples intentos por parte de sus dueños para sostener la actividad ante los desafíos económicos y sociales, que afectaron también a otros establecimientos con similar historia y reconocimiento. La pérdida de La Buena Medida se suma a una serie de cierres que amenazan la conservación de los Bares Notables, espacios declarados patrimonio de la Ciudad que representan el alma cultural y arquitectónica de Buenos Aires.

Este tipo de establecimientos constituyen un eslabón vital en la identidad porteña, y su desaparición impacta tanto en la memoria colectiva como en la vida barrial. La gestión local ha impulsado diversas acciones para protegerlos, pero la sostenibilidad económica de estos lugares sigue siendo un desafío en un contexto cambiante.

La baja de La Buena Medida marca un capítulo triste para La Boca, un barrio que ha sido cuna y testigo de las transformaciones sociales y culturales de la Ciudad. Los vecinos, amantes de la historia y el patrimonio, lamentan el cierre de este clásico y quedan interrogantes abiertas sobre las políticas futuras para cuidar el legado intangible de esta y otras tradiciones porteñas.