Funcionarios de Castilla y León visitan en Villa Soldati instituto para niños vulnerables

Funcionarios de Castilla y León visitan en Villa Soldati instituto para niños vulnerables

La vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, visitó el Instituto Nuestra Señora de Fátima, en Villa Soldati, y puso en primer plano una historia de más de seis décadas de compromiso con la educación de niñas, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. El centro nació con un objetivo sencillo y a la vez enorme: que los chicos del barrio, marginados del sistema formal, tuvieran la oportunidad real de ir a la escuela y sostener sus estudios más allá de la primaria.

El proyecto educativo tiene su raíz en la obra social impulsada por el sacerdote Leoncio Herrero, nacido en 1929 en Villalpando, provincia de Zamora. Llegó a Villa Soldati en 1957, cuando el barrio era sinónimo de pobreza estructural y escasas oportunidades, y comenzó a organizar espacios comunitarios que, un año más tarde, derivaron en el germen de la escuela. Con el tiempo, la iniciativa trascendió lo asistencial y se consolidó como institución educativa, manteniendo siempre el anclaje en las necesidades concretas de las familias de la zona.

A la tarea de Herrero se sumó luego el padre Paco Blanco Martín, oriundo de Valladolid, que trabajó durante 60 años en el Instituto Nuestra Señora de Fátima y acompañó su crecimiento en todas las etapas. Aunque hoy reside en Madrid, su vínculo con el colegio se mantiene intacto: durante la recorrida oficial, Isabel Blanco dialogó con él a través de una videollamada realizada desde el propio establecimiento, en un gesto que buscó reconocer públicamente la huella de su trabajo pastoral y pedagógico.

El desarrollo del instituto fue acompañado por una ampliación progresiva de la oferta académica. En 1970 se puso en marcha la escuela de jóvenes y adultos, una respuesta a quienes no habían podido finalizar sus estudios regulares. En 1979 se inauguró la secundaria técnica, con orientación hacia el mercado laboral, pensando especialmente en oficios y saberes que facilitaran la inserción de los egresados en un contexto económico adverso. Esa mirada, más ligada a los derechos que a la asistencia puntual, es la que moldeó el perfil actual de la institución.

Lejos de quedar anclado en su historia fundacional, el proyecto siguió creciendo. En 2011 comenzó a funcionar el nivel terciario, ampliando las posibilidades formativas para los habitantes de Villa Soldati y de barrios vecinos. Dos años después, en 2013, el Instituto Nuestra Señora de Fátima se integró a la Red Educativa Marianista, lo que supuso un respaldo institucional y pedagógico que consolidó su lugar dentro del sistema educativo confesional y fortaleció sus propuestas académicas.

Hoy, el establecimiento alberga alrededor de 2.500 estudiantes del entorno, que atraviesan distintos niveles y modalidades educativas dentro del mismo complejo. La visita de la vicepresidenta de la Junta de Castilla y León no solo significó un reconocimiento a la tarea iniciada por religiosos nacidos en tierras castellano-leonesas, sino también una puesta en valor del rol que la educación cumple en territorios atravesados por la desigualdad.