
La cadena brasileña Vestcasa, reconocida en la región por sus productos para el hogar a precios muy por debajo del promedio del mercado, avanza con su plan de expansión en Argentina y este sábado inaugura una nueva sucursal en Barracas. La dirección es avenida Regimiento Patricios 452 entre Arzobispo Espinoza y Wenceslao Villafañe. El primer día el local abre de 8 a 20 horas, pero post inauguración el horario será de 8 a 18 horas sábados y domingos incluidos. El 23 de diciembre abre hasta las 20 y el 24 hasta las 18 horas. Se trata de su segundo local en la Ciudad de Buenos Aires, un espacio de 1.000 metros cuadrados pensado para captar a un público que busca equipar y decorar la casa sin resignar el bolsillo, en un contexto de ingresos ajustados y consumo retraído.
Vestcasa llegó al país el 1º de noviembre con la apertura de su primera tienda en Liniers, un local de 800 metros cuadrados ubicado sobre la Avenida General Paz al 10.674, casi Rivadavia, que sorprendió por la masiva respuesta del público. Ese día, pese a que la apertura estaba anunciada para las 8 de la mañana, desde las 4 ya se registraba una fila que se extendió por casi cuatro cuadras, con clientes que se acercaron desde zona sur, zona oeste y distintos puntos del Área Metropolitana, atraídos por las promociones difundidas en redes sociales.
La nueva sucursal de Barracas busca replicar ese fenómeno con una propuesta similar: gran superficie, fuerte rotación de mercadería y una política de ofertas agresiva, especialmente en la jornada inaugural. Para la apertura, la firma anunció descuentos especiales y productos seleccionados a precios de lanzamiento, que solo estarán disponibles el primer día, con la expectativa de generar nuevamente largas colas y alto nivel de repercusión en plataformas digitales.
Fundada en 2008, Vestcasa se consolidó en Brasil y Paraguay con más de 100 locales en cada país, apoyada en una estrategia que combina integración productiva y ventas de volumen. Los impulsores de la marca, Ahmad y Mohamad Yassin, heredaron un comercio familiar y apostaron a especializarse en artículos para el hogar y decoración, con fabricación propia en plantas textiles en Brasil y una fábrica de productos plásticos en Paraguay, mientras que los electrodomésticos se producen en China bajo especificaciones de la compañía.
Esa estructura les permite reducir intermediarios y sostener una política de precios que la empresa define como “imbatible” frente a competidores tradicionales. El posicionamiento está claramente orientado a sectores de ingresos medios y bajos que buscan renovar toallas, sábanas, cortinas, utensilios de cocina o pequeños electrodomésticos con valores accesibles, muchas veces por debajo de lo que encuentran en cadenas locales.
En Paraguay, la expansión de Vestcasa fue tan intensa que los Yassin decidieron complementar las grandes tiendas con un formato de proximidad bajo la marca Nuestra Casa, locales de menor tamaño que venden el mismo tipo de productos y les permiten ganar presencia en barrios alejados de los centros comerciales. Uno de los emblemas del grupo en la región es su multiespacio de Ciudad del Este, un edificio de varios pisos donde incluso incorporaron un supermercado, un esquema que, por ahora, no está previsto replicar en el mercado argentino.
La apuesta local se canaliza a través de Vestcasa Argentina, presidida por Ahmad Yassine, primo de los fundadores, un joven de 34 años que ya residía en el país junto a su familia. Pese a la caída del consumo interno, decidió avanzar con el proyecto convencido de que existe un amplio segmento de la población que hoy no puede acceder a productos para el hogar a precios de góndola tradicionales, pero sí lo haría si encuentra valores más bajos apalancados en la integración productiva del grupo.
Durante la inauguración del primer local en Liniers, algunos artículos se transformaron en verdaderas estrellas virales: una mopa para limpieza se vendía a 5.500 pesos, menos de la mitad de su valor de referencia en otros comercios, y fue uno de los productos más buscados por quienes aguardaron horas en la fila. Ese tipo de “gancho” comercial es clave para la estrategia de Vestcasa, que comunica recurrentemente en redes sociales las rebajas de la semana, generando expectativa y tráfico físico en sus tiendas.
El público objetivo son familias que priorizan precio por sobre marca, que necesitan renovar textiles, vajilla y pequeños electrodomésticos y que, muchas veces, quedan fuera del radar de las grandes cadenas tradicionales. Con la apertura de la sucursal de Barracas, la firma apunta a consolidar su nombre en el sur de la Ciudad y medir, en un segundo punto de venta, si el modelo de outlet brasileño de alto volumen y bajos márgenes puede sostenerse en la Argentina actual. Si la respuesta vuelve a ser masiva, todo indica que nuevas aperturas no tardarán en anunciarse.
