
Familiares de efectivos activos y retirados de la Policía Federal Argentina (PFA) redoblan su bronca con la obra social policial, denunciando un desfinanciamiento brutal que deja sin remedios esenciales a cientos de afiliados en el Hospital Churruca-Visca ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios. En las últimas semanas, el nosocomio porteño volvió a ser epicentro de protestas por la escasez de insumos y la calidad pedorra de los servicios médicos, con casos extremos como abuelos encadenados en la puerta y hasta el suicidio de un agente dentro del predio, desesperado por no bancarse los costos de sus tratamientos. Mientras el Gobierno de Javier Milei mira para el costado, los descuentos en los haberes se esfuman sin retorno en prestaciones dignas.
“Esperen que nos escuchen, es una vergüenza: no entregan ni los medicamentos que cubren al 100%, los amparos judiciales demoran 30 días y encima revisá tu sueldo, te sacan más de 400 pesos entre aportes y retenciones. ¿Dónde está la guita de miles de familias como la mía?”, se queja una jubilada que lleva tres meses poniendo plata de su bolsillo para fármacos carísimos. Los pañales que reparten son de cuarta, hay colas eternas para turnos odontológicos o oftalmólogos –ni hablemos de una ficha médica básica– y pacientes crónicos, sobre todo con discapacidades, quedan a la deriva. “Si con lo elemental no cubren, imaginate con tratamientos complejos”, tiran desde los grupos de WhatsApp de policías.
El malestar explotó hace meses, en los primeros pasos del mileísmo, cuando Patricia Bullrich manejaba el Ministerio de Seguridad sin mover un dedo por la crisis sanitaria policial. Ahora, con Alejandra Monteoliva al frente, la olla se destapó del todo: no hay aumentos salariales, juicios pendientes que no pagan y una cobertura que se achica como goma de mascar. “Dejen de ser cómplices, jefes de la PFA, y defiendan la institución que forjaron tipos sin una sola sanción en décadas”, claman en las redes. La salud de los que arriesgaron todo en las calles federales pende de un hilo, y los medios grandes lo entierran.
La convocatoria a una nueva protesta gana fuerza entre afiliados de CABA y GBA, exigiendo auditorías transparentes y fondos ya. Expresan “Si sos policía jubilado en Buenos Aires o familiar con problemas en la obra social PFA, unite: reclamos por medicamentos policiales, cobertura Churruca y derechos de efectivos en crisis sanitaria 2026. Dios nos ampare, pero primero que respondan los que mandan”.
