Mujer trans al borde de la muerte en Parque Patricios: ataque misterioso con testigo dudoso en la mira

Mujer trans al borde de la muerte en Parque Patricios: ataque misterioso con testigo dudoso en la mira

Sofía Haydee Romero, una joven trans de 29 años oriunda de Monte Grande, estudiante de Derecho y empleada del Ministerio Público Fiscal, sobrevivió por milagro a una golpiza brutal que la dejó al filo de la muerte. El salvaje episodio ocurrió la tarde del 23 de enero en un departamento del séptimo piso de un edificio en calle Inclán, pleno barrio de Parque Patricios, Buenos Aires. Sofía, que había ido a alimentar al perro de una amiga, terminó con el cráneo fracturado por dos atacantes que la emboscaron sin piedad.

La Policía de la Ciudad la halló desangrándose en el suelo. Una ambulancia del SAME la llevó de urgencia al Hospital Penna, donde los médicos diagnosticaron traumatismos craneales severos con alteraciones sensoriales, problemas respiratorios y peligro inminente de fallecimiento. La estabilizaron y operaron en el acto. Días después, su obra social la derivó al Instituto Argentino del Diagnóstico y Tratamiento (IADT), donde pasó por terapia intensiva conectada a un respirador. “Cinco minutos más y se broncoaspiraba hasta morir”, contó una amiga cercana.

Los peritos confirmaron dos golpes violentos en la cabeza con un objeto duro, mientras que el resto de su cuerpo quedó intacto, sin moretones ni heridas. El jueves pasado, Sofía abrió los ojos, lúcida y sin secuelas neurológicas graves, rodeada de su mamá y hermana. “No recuerda nada de los agresos”, reveló otra confidente. Su gremio, el SITRAJU, abrió una colecta solidaria y denunció el hecho como un posible crimen de odio contra la comunidad trans.

Los responsables siguen en fuga, y la causa –a cargo de la Fiscalía N°45, dirigida por Javier Rouco Oliva– arranca con “robo y lesiones gravísimas”. Pero el relato inicial chirría: un hombre de 34 años, novio de la dueña del perro, asegura que estaba en una habitación del depto cuando todo estalló. Él mismo llamó a la Comisaría Vecinal 4A.

Según su versión, oyó ruidos en la puerta. Al salir, vio a dos tipos con ropa deportiva negra en la sala: uno soltó un televisor que cargaba y escaparon. Sofía quedó tirada en una pieza vecina. Para el círculo íntimo de la víctima, la coartada suena forzada y genera sospechas. ¿Qué hacía ahí solo? La pesquisa avanza con ese testimonio bajo la lupa.

Sofía, que labura en ATAJO –el área de la Procuración que ayuda a vecinos vulnerables en barrios porteños– y pasó por PROTEX, contra la trata de personas, es una referente en la escena ballroom, esa cultura LGBTQ+ inmortalizada en “Vogue” de Madonna o el docu “Paris Is Burning”. Ahí compite en categorías de performance, desfile y orgullo identitario, fusionando arte y resistencia.