Preocupación por la aparición de roedores en una escuela de Mataderos

Preocupación por la aparición de roedores en una escuela de Mataderos

La comunidad educativa de la Escuela N° 3 del D.E. 13 “Eduardo Ladislao Holmberg”, con sede en Larrazábal 1556, viene denunciando la presencia de ratas en el interior del establecimiento y le reclama una solución urgente al Gobierno porteño. Desde la supervisión escolar, no obstante, trataron de llevar tranquilidad e indicaron que se tomaron todas las medidas del caso y el tema ya estaría solucionado.

La Escuela N° 3, de Larrazábal y Rodó, es una emblemática institución pública de Mataderos que dicta clases en los niveles inicial y primario. Asimismo, en el turno vespertino, desde hace más de treinta años funciona allí la Escuela de Música N° 6 del D.E. 13, donde cada tarde, niños y niñas de 4 a 13 años aprenden canto, danzas folclóricas, expresión corporal, lenguaje musical, percusión, y a tocar instrumentos como bandoneón, flauta dulce y traversa, guitarra, piano, saxo, teclado, instrumentos autóctonos, violín y violoncello.

A comienzos de mayo, algunos docentes alertaron sobre la presencia de roedores en el patio y los pasillos del establecimiento, y poco después la noticia tomó estado público al ser difundida en el blog del colegio. “Estimadas Familias: ayer enviamos mail informando la situación que atraviesa la escuela, respecto a la presencia de roedores en el edificio escolar. Hoy por la mañana concurrió personal de control de plagas y colocaron cebos. Las clases se darán normalmente, pero también se justificarán las inasistencias, ya que respetamos la decisión de cada familia. Desde ya, muchas gracias por la comprensión y el acompañamiento de siempre”, publicaron el jueves 7. Al día siguiente, informaron “ayer se realizó una limpieza profunda en aulas, pasillos y escaleras. Por la mañana, personal de control de plagas colocó cebos y nos informaron que volverán el lunes a realizar el control. Hoy continuaremos normalmente con las clases, igualmente, estarán justificadas las inasistencias para aquellos alumnos que decidan no venir”. Y finalmente, ayer a última hora de la tarde, publicaron “aquí continuamos con el protocolo para el combate de roedores. Control de plagas y la cuadrilla de limpieza concurren a diario para desinfectar y revisar todos los espacios. No podemos dar por terminada la situación, pero esperamos que sea pronto”.

No obstante, el hecho se expandió más allá de la comunidad educativa cuando el pasado viernes 15 de mayo un grupo de padres -con el apoyo de los juntistas locales Lorena Crespo y Alberto Espiño- realizó una protesta a las puertas del establecimiento durante el horario de ingreso escolar. Con carteles, consignas y distintas acciones de visibilización, los manifestantes expresaron su preocupación por las condiciones sanitarias en las que asisten diariamente sus hijos. “Los chicos no pueden estudiar en estas condiciones. Además, por lo que me comentaron otros vecinos, esta no es la única escuela del barrio que tiene ratas. Por eso exigimos una solución urgente”, expresó una de las madres que participó de la manifestación.

La preocupación principal de las familias está vinculada al riesgo sanitario que implica la presencia de roedores en espacios donde funcionan comedores, aulas y sectores de recreación. En este sentido, algunas familias optaron por no enviar a sus hijos a clases hasta que exista una solución definitiva al problema. La medida refleja el nivel de preocupación que atraviesa a la comunidad educativa y el temor ante posibles consecuencias para la salud de estudiantes y trabajadores.

En este sentido, desde el Distrito Escolar 13 trataron de llevar tranquilidad y, en consonancia con lo informado en el blog de la escuela, destacaron que ya se habían puesto en marcha para resolver este tema en forma definitiva. “Se tomaron todas las medidas pertinentes y refuerzos por parte del área de Mantenimiento donde también funciona Control de plagas y desinfección. El martes se vio la última rata que salió moribunda de la escuela, lo cual es señal de que están funcionando los cebos. Además, se sellaron todos los agujeros de los aires acondicionados y se colocó un tejido de protección para impedir nuevos ingresos por las medianeras”, precisaron, en diálogo con Cosas de Barrio.

En cualquier caso, el conflicto volvió a poner sobre el tapete el estado de mantenimiento e infraestructura de algunos establecimientos educativos porteños y las condiciones sanitarias en las que miles de alumnos concurren diariamente a clases en la Ciudad de Buenos Aires.