El Gobierno porteño finalizaría el penal de Marcos Paz el 30/6 para mudar la cárcel de Devoto • Sin embargo, el gobierno Nacional prorrogó la emergencia penitenciaria por dos años ante una superpoblación del 106% • El colapso del sistema federal, con 12.248 internos para 10.932 plazas, y la falta de cupos relativizan el cierre inmediato del penal en el barrio.
Muchas calles de Villa Devoto conservan todavía ese encanto de barrio jardín, pero para quienes viven cerca de Bermúdez y Nogoyá, el paisaje está marcado por una sombra que lleva décadas condicionando la vida vecinal. El pasado febrero, una luz de esperanza se encendió cuando el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció que en marzo comenzaría el traslado de los internos al nuevo complejo de Marcos Paz. Sin embargo, pasó el tiempo, marzo quedó atrás y la fecha de finalización del penal se demoró.
El Gobierno Porteño anunció que la obra del Centro Penitenciario Federal VII en Marcos Paz finalizaría el 30 de junio tras una prórroga de 90 día. Pero la realidad nacional acaba de dar un golpe de realidad a las expectativas locales. El Gobierno Nacional, mediante la Resolución 439/2026, oficializó la extensión de la emergencia penitenciaria federal por otros dos años. Esta medida, motivada por una superpoblación que alcanza el 106% de la capacidad operativa en todo el país, obliga a relativizar el optimismo porteño: es incierto que la finalización de Marcos Paz alcance para desalojar nuestra cárcel a la brevedad.
La Ciudad asegura que Marcos Paz, con sus 80 hectáreas y 2.240 plazas, tiene espacio de sobra para los 1.100 presos que hoy ocupan nuestro barrio. No obstante, los números nacionales cuentan otra historia. El sistema federal aloja hoy a 12.248 personas en apenas 10.932 plazas. Con más de 4.000 detenidos esperando un cupo y un Servicio Penitenciario que ya está al límite, los nuevos lugares podrían ser absorbidos por la crisis general antes de que el último camión traslade los presos de Devoto. Según datos del Ministerio de Seguridad Nacional, la finalización de la obra solo aportaría un flujo neto de 700 plazas adicionales al colapsado sistema federal.
Esta situación expone la puja política entre dos gestiones. Jorge Macri ha sido contundente: la Ciudad cumple con terminar la obra —cuya etapa 4 costó casi 97 mil millones de pesos—, pero el traslado depende exclusivamente de la Nación. Incluso pidió a los vecinos «levantar el volumen» en el reclamo si Nación no cumple en trasladar los presos. Por su parte, la Nación atribuye el desbalance a que no se completó el traspaso de la Justicia Penal Ordinaria al ámbito porteño, lo que limita la capacidad de alojamiento federal.
Mientras los vecinos soñamos con transformar el gigante de cemento en un parque con participación ciudadana, la sombra de la emergencia nacional nos recuerda que el fin de la última cárcel urbana aún debe sortear obstáculos para definirse.
La entrada Cárcel de Villa Devoto: emergencia penitenciaria y dudas por el traslado se publicó primero en Devoto Magazine.
