El nuevo sistema que permite a las personas con discapacidad vincular su Certificado Único de Discapacidad (CUD) a la tarjeta SUBE para viajar gratis en colectivos de jurisdicción nacional y trenes comenzó a regir este viernes 19 de junio. La promesa oficial era simplificar el acceso al transporte público, pero los días previos estuvieron marcados por fallas en la plataforma digital, largas filas presenciales y una fuerte confusión sobre los requisitos que obligó al Gobierno a salir a aclarar el alcance de la medida.
La modalidad, oficializada mediante la Resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte, integra el beneficio del 100% de descuento a la tarjeta tras un trámite de vinculación. En teoría, la gestión es online, demanda pocos minutos y está habilitada desde el 16 de junio. En la práctica, el arranque fue otro.
La web falló y las filas se trasladaron a ANSES
Numerosos usuarios denunciaron que la página oficial fallaba o directamente se caía al intentar asociar la SUBE con el CUD. Ante esas dificultades, muchos beneficiarios optaron por resolver el trámite de forma presencial, lo que derivó en una alta concurrencia en oficinas de ANSES.
El epicentro fue la sede de Constitución, en la Ciudad de Buenos Aires, donde las filas comenzaron a formarse alrededor de las cuatro de la madrugada, varias horas antes de la apertura. Imágenes de medios que cubrieron la jornada mostraron a decenas de personas con discapacidad y sus familiares esperando durante horas para completar una gestión que el Gobierno había presentado como simple y digital. “Probé por la página, llamé a ANSES e hice todo lo que me indicaron, pero me aparecía como inválido”, relató una usuaria que terminó concurriendo en persona.
La aclaración oficial: el CUD físico sigue vigente
El punto central de la confusión es que el trámite nunca fue obligatorio para seguir viajando. Tras una jornada de filas y reclamos, la Secretaría de Transporte emitió un comunicado en el que aseguró que las personas con discapacidad pueden continuar viajando sin costo presentando su CUD en formato físico, que mantiene plena vigencia en todo el país.
El documento oficial fijó tres puntos: el CUD físico sigue vigente, la vinculación a la SUBE es una alternativa adicional y no un reemplazo, y las empresas de transporte y los conductores deben aceptar tanto el certificado físico como la acreditación mediante SUBE. La modalidad digital, además, no tiene fecha límite de adhesión.
Pasajeros bajados de los colectivos
La aclaración no llegó en el vacío. Se dio en medio de testimonios de usuarios que aseguraron que no pudieron viajar o que fueron obligados a bajar de los colectivos pese a presentar la documentación correspondiente, por no tener hecha la vinculación con la SUBE. Esas situaciones, sumadas a las versiones contradictorias que circularon durante días sobre la validez del certificado, alimentaron el malestar.
El conflicto se inscribe en una relación tensa entre el Gobierno nacional y las organizaciones de discapacidad, que vienen denunciando recortes en áreas como educación, transporte y acompañamientos terapéuticos. En ese marco, la actriz Lola Berthet, madre de un joven con discapacidad, calificó la situación de cruel en declaraciones televisivas y advirtió sobre el impacto de las trabas en la vida cotidiana de quienes dependen del transporte para estudiar o trabajar.
Cómo es el trámite
Para quienes opten por la vía digital, el procedimiento consiste en registrar la SUBE a nombre del titular en el sitio oficial, ingresar a la sección “Beneficios” y cargar los diez dígitos del CUD. Luego se activa la asociación apoyando la tarjeta en una Terminal Automática SUBE o mediante la app, en dispositivos con tecnología NFC. En los casos con acompañante, el descuento queda asociado a la misma tarjeta y se registran ambos pasajes en cada viaje. Por ahora el sistema alcanza a las líneas nacionales y a los ferrocarriles del AMBA, con previsión de extenderse de forma gradual al resto del país.
