Núñez tendrá una nueva plaza en Grecia y General Paz

Núñez tendrá una nueva plaza en Grecia y General Paz

Tras años de reclamos, el Gobierno porteño inició el proyecto para transformar un predio que iba a ser vendido en un nuevo espacio verde. El diseño prioriza la preservación del arbolado existente y la creación de un lugar de encuentro para los vecinos

Después de una larga movilización vecinal que logró cambiar el destino de un terreno que estaba previsto para su venta, el barrio de Núñez comienza a ver concretado uno de sus reclamos más emblemáticos de los últimos años. El Gobierno de la Ciudad anunció el inicio del proyecto para construir una nueva plaza en la esquina de Grecia y la avenida General Paz, un espacio que permanecerá destinado al uso público y que sumará una nueva superficie verde para una zona donde este tipo de áreas escasean.

El predio, ubicado en el extremo norte de la Comuna 13, permaneció durante años cerrado y sin una función definida. En 2024 estuvo a punto de ser subastado por la Ciudad, situación que generó una fuerte reacción de los vecinos, quienes impulsaron una campaña para impedir la venta y reclamaron que el lugar fuera destinado a un espacio verde de proximidad. La iniciativa consiguió el respaldo de la Junta Comunal, luego de distintos sectores políticos en la Legislatura porteña y finalmente del propio Gobierno de la Ciudad, que dejó sin efecto la subasta y promovió una ley para cambiar el destino del inmueble.

Un proyecto pensado para el barrio

Según los primeros lineamientos difundidos oficialmente, la futura plaza conservará el arbolado existente y transformará el terreno en un espacio abierto destinado al descanso, la recreación y el encuentro entre vecinos.

El proyecto contempla:

  • senderos peatonales;
  • sectores de descanso;
  • recuperación integral del predio;
  • preservación de las especies arbóreas existentes;
  • incorporación de nuevo equipamiento urbano y espacios de permanencia.

La intención es convertir un terreno cerrado y sin acceso público en un pulmón verde para el barrio, respetando las características ambientales del lugar y evitando una intervención agresiva sobre la vegetación existente.

El triunfo de la participación ciudadana

Pocas veces un reclamo vecinal logra modificar una decisión administrativa de semejante magnitud. En este caso ocurrió. Durante 2024, numerosos vecinos de Lomas de Núñez organizaron reuniones, juntaron firmas, participaron de audiencias y promovieron distintas iniciativas para evitar que el terreno fuera rematado.

El argumento principal era claro: la zona había experimentado un importante crecimiento inmobiliario durante la última década mientras la cantidad de espacios verdes prácticamente no había aumentado.

La campaña logró instalar el debate sobre la necesidad de equilibrar el desarrollo urbano con la incorporación de nuevos espacios públicos. Finalmente, la Legislatura porteña aprobó por unanimidad la ley que desafectó los inmuebles de la nómina de bienes susceptibles de venta y los destinó definitivamente a la creación de una plaza pública.

Render de la futura plaza en Nuñez
Una deuda histórica con los espacios verdes

La creación de la nueva plaza también vuelve a poner sobre la mesa un debate que atraviesa desde hace años a la Ciudad de Buenos Aires: la disponibilidad de espacios verdes por habitante. Núñez es uno de los barrios que más transformaciones urbanísticas experimentó durante los últimos veinte años. El crecimiento de edificios residenciales y nuevos emprendimientos incrementó la densidad poblacional, mientras que los terrenos vacantes fueron desapareciendo progresivamente.

En ese contexto, cada nuevo espacio verde adquiere una importancia estratégica no sólo desde el punto de vista recreativo sino también ambiental. Las plazas de cercanía permiten mejorar la calidad de vida, favorecen la absorción del agua de lluvia, ayudan a disminuir el efecto de isla de calor, contribuyen a preservar la biodiversidad urbana y generan ámbitos seguros para la integración social.

Un antecedente que marca un camino

La historia de Grecia y General Paz podría transformarse en un caso testigo para otros barrios de la Ciudad. La participación organizada de los vecinos logró modificar el destino de un inmueble público que originalmente estaba previsto para financiar otras inversiones mediante su venta.

Lejos de tratarse únicamente de una discusión urbanística, el caso abrió un debate sobre qué uso debe darse a los pocos terrenos estatales disponibles en una ciudad cada vez más densamente construida.

En tiempos donde cada metro cuadrado adquiere un enorme valor inmobiliario, la decisión de preservar suelo para uso público aparece como una señal que muchos vecinos esperan ver replicada en otros sectores de Buenos Aires.

La mirada de Tiempo de Belgrano

La futura plaza de Grecia y General Paz representa mucho más que una nueva obra pública. Es la demostración de que la participación ciudadana puede incidir en las decisiones urbanísticas cuando existe organización, perseverancia y diálogo institucional. Ahora comienza una etapa igual de importante: que el proyecto avance en los plazos previstos, mantenga los criterios ambientales anunciados y responda a las expectativas de quienes impulsaron esta iniciativa desde el primer día.

Porque las plazas no son simplemente espacios vacíos entre edificios. Son lugares donde se construye comunidad, donde los chicos juegan, los adultos mayores encuentran un sitio para caminar y los barrios conservan parte de su identidad frente al avance constante de la urbanización. La transformación de este predio en un espacio verde no sólo suma árboles y senderos: también deja una enseñanza sobre el valor del compromiso vecinal y sobre la importancia de pensar una ciudad donde el crecimiento urbano vaya acompañado por más espacios públicos de calidad.