
Fundación PROA despide 2025 con Marilia Loureiro en Curaduría Expandida: el Colectivo RESET indaga el rol político del arte contemporáneo
La Fundación PROA, epicentro de la vanguardia artística porteña, corona el año con el cierre del ciclo Curaduría Expandida del Colectivo RESET. Este último capítulo, que se despliega en el espacio de La Boca, trae a Marilia Loureiro, curadora estrella del Instituto Inhotim —el coloso brasileño del arte moderno—, para desmenuzar cómo la curaduría se reinventa como herramienta viva, cruzando fronteras entre creación, ecología y comunidad. En tiempos de museos en mutación, esta charla promete chispas para quienes siguen el pulso del arte latinoamericano.
Loureiro, con un currículum que pesa como un manifiesto, llega con la frescura de quien ha moldeado exposiciones en los templos del arte: del MAM-SP (2011-2012) al MASP (2016-2017), pasando por la Bienal de São Paulo en 2018, donde armó el programa Des/Re/organizaciones Afectivas que sacudió la 33ª edición. Su paso por Casa do Povo (2017-2021), Lugar a Dudas en Colombia (2015) o la residencia Pivô Pesquisa (2022) la posiciona como voz clave en un curatorial que no se queda en paredes blancas, sino que salpica hacia lo pedagógico y lo colectivo —como en SecueLA, cocurado con Lola Malavasi para Teor/éTica, Capacete y otros nodos regionales.
“Curar no es solo colgar cuadros; es un acto político que estira temporalidades, abraza lo ecológico y teje lazos inéditos entre piezas, sitios y gente”, adelanta la experta, que suma un máster del MACBA (2015) y otro en subjetividad de la PUC-SP (2023). Sus proyectos independientes y textos en revistas especializadas refuerzan esa visión: la curaduría como fuerza transformadora que desarma lo convencional y activa diálogos frescos. En PROA, este encuentro invita a cuestionar formatos obsoletos y soñar exhibiciones que respiren con el público.
El Colectivo RESET, que durante 2025 ha radiografiado la curaduría desde ángulos críticos y transdisciplinarios, elige a Loureiro para rematar con broche de oro. Inhotim, su bastión actual, es prueba fehaciente: un paraíso de 140 hectáreas donde arte y naturaleza dialogan sin jerarquías, atrayendo miradas globales. auspiciado por Tenaris-Ternium, este evento gratis promete debates que trascienden el cierre anual y apuntan a 2026 con más cruces arte-vida.
En La Boca, donde PROA late desde 1996 como faro cultural, esta cita consolida su agenda de peso: del arte brasileño al latino en Buenos Aires. Para curadores emergentes, artistas y aficionados, es la chance de pillar ideas que vuelen moldes. El arte contemporáneo no espera; se expande, y Loureiro lo demuestra en vivo.
Fundación PROA
Av. Pedro de Mendoza 1929 La Boca
