La inflación en CABA bajó a 2,1% en mayo, mientras una familia necesita más de $1,5 millones para no ser pobre

La inflación en CABA bajó a 2,1% en mayo, mientras una familia necesita más de $1,5 millones para no ser pobre

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue de 2,1% en mayo de 2026, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). Abril había sido 2,5% y marzo, 3%. La suba acumulada en lo que va del año es del 14,0%, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,1%.

En ese contexto, el costo de vida continúa en niveles elevados: una familia tipo necesitó ingresos por al menos $1.549.225 mensuales para no ser considerada pobre en la Ciudad, y más de $844.145 para no caer en la indigencia.

De acuerdo con el informe oficial, el aumento de precios de mayo estuvo impulsado principalmente por las divisiones Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,8%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,2%), Salud (3,0%) y Educación (3,1%), que en conjunto explicaron cerca del 65% de la suba del nivel general.

En alimentos, el principal impulso provino de las verduras —con fuertes incrementos— junto con lácteos y panificados, mientras que las caídas en frutas contribuyeron a moderar el alza del rubro. En vivienda incidieron los aumentos en alquileres, expensas y tarifas de servicios, y en salud impactaron las actualizaciones de las cuotas de medicina prepaga.

Al analizar por componentes, los servicios volvieron a crecer por encima de los bienes: aumentaron 2,2% en el mes, frente al 2,0% de los bienes. En términos interanuales, los servicios acumulan una suba del 36,2%, por encima del 27,9% de los bienes, lo que evidencia una mayor inercia inflacionaria en ese segmento.

Por su parte, los precios regulados avanzaron 2,8% en mayo, impulsados por subas en educación, salud, transporte y tarifas, y acumulan un incremento interanual del 40,9%. En tanto, la inflación núcleo —medida a través del Resto IPCBA— se ubicó en 2,1%, en línea con el índice general, mientras que los estacionales prácticamente no variaron (0,1%).

El encarecimiento sostenido de bienes y servicios se refleja en las canastas de consumo que determinan los distintos estratos socioeconómicos en la Ciudad. Para la misma familia tipo, la Canasta Alimentaria alcanzó los $925.314 y la Canasta Total los $1.960.036.

A partir de esos valores, se considera en situación de indigencia a los hogares con ingresos inferiores a $844.145, y en condición de pobreza no indigente a aquellos que perciben entre ese monto y $1.549.225. Por encima de la línea de pobreza, pero sin alcanzar la Canasta Total, los hogares son clasificados como “no pobres vulnerables”.

El informe también detalla la segmentación de ingresos: un hogar tipo integra el sector medio frágil cuando percibe entre $1.960.036 y $2.450.044 mensuales, mientras que se considera clase media entre ese nivel y aproximadamente $7,8 millones. Por encima de ese umbral, los hogares se ubican en los sectores acomodados.