
El barrio porteño de Parque Patricios fue escenario en los últimos días de un importante despliegue técnico y artístico para el rodaje de la miniserie “El futuro es nuestro”, una producción de Netflix basada en una obra del reconocido autor de ciencia ficción Philip K. Dick.
La filmación se concentró en las emblemáticas Torres de La Rioja, un conjunto habitacional construido en la década de 1970 y considerado un ícono del brutalismo argentino. El operativo incluyó alrededor de 20 camiones, micros y motorhomes que se instalaron en las inmediaciones del complejo, modificando por completo la fisonomía habitual de la zona.
Las Torres de La Rioja se distinguen por su diseño arquitectónico: varios edificios conectados entre sí por puentes elevados que también albergan departamentos habitados por familias. Para la serie, esos pasajes fueron intervenidos y transformados en una villa futurista en altura, con escenografías que incluyeron estructuras precarias y hasta animales de corral, en línea con la estética distópica que caracteriza la obra del escritor estadounidense.
El impacto logístico fue significativo. El área de maquillaje y vestuario alquiló las instalaciones del Club Bristol, una institución barrial cercana, que funcionó como base operativa para parte del equipo técnico y artístico. Semanas antes, el rodaje también había tenido lugar en la ciudad de La Plata, donde la producción llegó a movilizar a unas 900 personas entre técnicos, actores y personal de apoyo.
“El futuro es nuestro” marca un hito en la industria audiovisual: será la primera adaptación de una obra de Philip K. Dick realizada originalmente en español, aunque contará con versiones subtituladas y dobladas a otros idiomas para su distribución internacional. La elección de locaciones urbanas con fuerte identidad arquitectónica refuerza el tono de la historia y posiciona a Buenos Aires como escenario de grandes producciones globales.
El rodaje en Parque Patricios no solo generó curiosidad entre los vecinos, sino que también puso en primer plano el valor arquitectónico y simbólico de las Torres de La Rioja, ahora convertidas en pieza clave de una ambiciosa apuesta audiovisual.
