La legisladora María Inés Parry (UCR-Evolución) presentó un proyecto para que la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declare su beneplácito por el 45° aniversario del Centro Cultural Recoleta.
“El Centro Cultural Recoleta cumple 45 años y celebra no solo su historia, sino también su capacidad de transformación, de escucha y de invención. Desde su inauguración en 1980, este espacio se consolidó como una referencia clave para la cultura contemporánea, albergando expresiones emergentes y tradiciones vivas en un mismo gesto, en un mismo corazón urbano”, introduce la felicitación parlamentaria.
Ubicado en el edificio histórico del antiguo convento de los recoletos, su arquitectura centenaria dialoga con el pulso joven de murales, intervenciones, recitales, pistas de skate y performances que resignifican patios y claustros. “Donde antes hubo recogimiento, hoy hay celebración y movimiento”.
“Durante estas cuatro décadas y media, el Centro Cultural Recoleta acompañó a generaciones de artistas, pensadores y creadores que encontraron en sus salas un lugar para experimentar, arriesgar y compartir. Su compromiso con el acceso libre, la diversidad de lenguajes y el protagonismo juvenil marcó una política cultural sostenida y coherente. Un espacio que nunca se cristalizó en fórmulas, que supo leer cada época con sensibilidad y adelantarse a los gestos que luego se volverían tendencia”, se agrega.
“Es un radar de lo urbano, un refugio para la imaginación y un taller de lo posible. Su programación se despliega como un territorio en constante movimiento, donde las disciplinas se cruzan, se mezclan y se potencian. Artes visuales, música, teatro, literatura, pensamiento, ciencia y culturas urbanas conviven sin jerarquías. Entre talleres, ferias, debates y encuentros, el Recoleta se afirma como un laboratorio abierto de creación y participación”, destaca el texto de Parry.
“Una historia construida a fuerza de ideas, riesgos, búsquedas y vínculos. Una trayectoria que no se mide solo en exposiciones o espectáculos, sino en preguntas abiertas, redes tejidas y transformaciones compartidas. Por su capacidad de articular lo patrimonial con lo emergente, por su rol como motor de creatividad colectiva, por su coherencia entre visión e infraestructura, y por su centralidad en la vida cultural de la Ciudad, el Centro Cultural Recoleta se ha convertido en un emblema del arte público y su potencia transformadora. Por todo lo expuesto, solicitamos al cuerpo legislativo que acompañe el presente proyecto, en homenaje por los 45 años del Centro Cultural Recoleta, no solo como homenaje, sino como gesto de reconocimiento a un espacio que nos inspira a pensar, sentir y crear una ciudad más abierta, más viva, más nuestra”, concluye.
Juan Castro

