Recorre el mundo la noticia del perrito abusado en Lugano

Recorre el mundo la noticia del perrito abusado en Lugano

Medios y periódicos de todo el mundo se hicieron eco de esta aberrante noticia, es un escándalo el abuso a perrito en Villa Lugano: “Fénix” rescatado y la Ley Conan en la mira.

La Justicia argentina investiga a Pablo Segovia, un tipo de Villa Lugano, tras un video brutal que muestra cómo abusaba sexualmente de una perrita de cinco meses en el patio de su casa, un caso que explotó en portadas mundiales y prendió fuego el debate sobre maltrato animal en CABA. La denunciante, una militante del refugio Hogar de Patis, recibió las pruebas grabadas y alertó a vecinos, que no se quedaron quietos: perforaron la pared para sacar al animalito y entregárselo a salvo. La Policía lo aprehendió por crueldad y zoofilia, mientras el perrito –rebautizado “Fénix”– recibe cuidados lejos del monstruo.

“Después de ver lo que le hacía ese enfermo, tenerlo en mis brazos y sacarlo de ahí fue un milagro. No lo puedo creer, pero abogados ya están para que pague”, posteó la activista en Instagram, conmovida por el rescate comunitario. Los abusos duraban horas en la madrugada, y la bronca vecinal escaló tanto que intentaron linchar al tipo e hicieron destrozos en su rancho, lo que podría complicar el caso judicial. Fénix, ahora contenido y mimado, simboliza la alarma: quien lastima así a un indefenso, mañana va por humanos.

El escándalo impulsó la “Ley Conan”, proyecto del diputado Damián Arabia que Milei banca a full: penas de hasta cinco años de cana por crueldad animal (en vez de seis meses), multas de 30 salarios mínimos y tipificación expresa de zoofilia. En Lugano, Comuna 8, donde la villa late con miles de peludos abandonados, este horror reaviva reclamos por refugios y esterilización masiva. Medios de España a EE.UU. cubrieron el video viral, exponiendo la cara negra de Buenos Aires: ¿cuándo endurecemos las leyes para que casos como Fénix no queden en la nada?

Para proteccionistas o cualquiera indignado por abuso animal, emiten un mensaje es claro: la movida barrial salvó a Fénix, pero sin ley dura, los abusadores siguen sueltos. Villa Lugano unida grita por justicia.