
Luego del colapso estructural registrado días atrás en el complejo habitacional Estación Buenos Aires, ubicado en el barrio porteño de Barracas, los residentes afectados recibieron autorización para volver a ingresar de manera momentánea a sus viviendas con el objetivo de retirar pertenencias esenciales.
El operativo se desarrolló bajo estrictas condiciones de seguridad y con la supervisión de distintos organismos del Gobierno de la Ciudad. La medida fue dispuesta por la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas N.º 31, que interviene en la investigación para determinar las causas del derrumbe ocurrido en uno de los sectores del conjunto de edificios.
Según informaron fuentes oficiales, el procedimiento comenzó durante la noche del viernes y continuó a lo largo del sábado. Para garantizar la seguridad de los vecinos y del personal interviniente, el ingreso a los departamentos se realizó siguiendo un protocolo específico que limitó la permanencia dentro de las unidades al tiempo estrictamente necesario para retirar objetos indispensables.
Durante el operativo participaron más de veinte integrantes del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires, quienes acompañaron a los propietarios hasta el acceso de cada vivienda. Los efectivos no ingresaron a los departamentos, sino que supervisaron el procedimiento desde el exterior mientras los residentes recogían documentos, medicamentos, ropa y otros elementos de primera necesidad. Una vez finalizada cada intervención, se dejó constancia del retiro mediante un acta.
Para reforzar la custodia en el lugar, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un operativo con más de cien efectivos que permanecen en el predio durante las 24 horas. El área continúa vallada para evitar el acceso no autorizado, mientras se mantienen tareas de vigilancia y control en los edificios comprometidos por el incidente.
Además del personal policial, en el lugar trabajan equipos de la Guardia de Auxilio, Defensa Civil y Agentes de Prevención, que colaboran en las tareas de asistencia y monitoreo del estado de las estructuras. Como parte del dispositivo logístico, se instalaron torres de iluminación en el perímetro para facilitar las tareas durante la noche y mejorar la visibilidad en el sector afectado.
Cabe recordar que el viernes anterior al inicio del operativo oficial se registró un momento de tensión cuando un grupo de vecinos decidió ingresar por sus propios medios al edificio. La situación se produjo ante la falta de respuestas inmediatas y tras observar la presencia de maquinaria excavadora trabajando dentro del predio.
Con el paso de las horas, las autoridades avanzaron en la organización de un procedimiento formal para permitir el acceso controlado a las viviendas. Mientras tanto, la investigación judicial continúa para establecer responsabilidades y determinar el origen del derrumbe que generó preocupación entre los residentes del complejo habitacional.
