
La herida del merecimiento se hace visible. Venus en Capricornio busca construir vínculos sólidos, resultados concretos y reconocimiento real, pero al cuadrar a Quirón en Aries (22°), toca la fibra más sensible del “no soy suficiente”.
Hoy pueden aparecer viejas inseguridades relacionales o laborales, pero no para castigarte: para que el amor propio madure. El valor no se demuestra haciendo más —sino sabiendo cuándo sostener y cuándo dejar de cargar.
Con la Luna entrando en Escorpio, las emociones se intensifican. Lo superficial ya no alcanza: necesitas honestidad emocional, incluso si duele.

