
Después de meses de negociaciones y anuncios postergados, por fin arrancaron las obras de modernización en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires. El puntapié inicial lo dio la demolición del sector de boxes, primer movimiento de un proyecto faraónico que promete revitalizar este ícono del automovilismo porteño.
Impulsado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el plan de renovación busca poner al circuito a la altura de las exigencias globales en infraestructura y seguridad. En su primera fase, el foco está en obtener la homologación FIM, allanando el camino para que MotoGP desembarque en 2027 –el regreso del Mundial de Motociclismo a la capital argentina después de casi 30 años de ausencia.
El rediseño incluye boxes renovados, un paddock ampliado y ajustes en el trazado con curvas específicas para motos y autos, optimizando la experiencia para pilotos y espectadores. Esta etapa no solo potenciará eventos locales como el TC o la Copa Honda, sino que atraerá competencias internacionales de alto voltaje.
Pero la ambición va más allá: la segunda fase apunta a la certificación FIA Grado 1, requisito indispensable para soñar con la Fórmula 1 en el horizonte. Eso implicará un makeover total del layout, con sectores ensanchados, tribunas modernas, zonas VIP de lujo y servicios premium que conviertan al Gálvez en un referente sudamericano.
Con un presupuesto que supera los 100 millones de dólares, las tareas avanzarán a paso sostenido para culminar la etapa inicial en febrero de 2027. Este impulso posicionará al autódromo como epicentro del automovilismo Buenos Aires, obras Autódromo Gálvez MotoGP y Fórmula 1 Argentina futuro, reactivando la economía local con turismo, sponsors y miles de fanáticos.
El Gálvez, testigo de hazañas legendarias desde 1952, renace en un momento clave para el deporte motor. Vecinos de Villa Soldati y fanáticos ya palpitan el rugido de las MotoGP en circuito internacional porteño.
