
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires desplegó este miércoles un contingente de bomberos y brigadistas con camiones, herramientas y pertrechos para sumarse al combate de los devastadores incendios que arrasan Chubut, respondiendo al llamado urgente de la Agencia Federal de Emergencias. Jorge Macri, jefe de Gobierno, dio luz verde inmediata al envío tras charlar con el gobernador Ignacio “Nacho” Torres, reafirmando la solidaridad interjurisdiccional en medio de un panorama crítico en la Patagonia. Este respaldo, encuadrado en la Ley 26.815 del Sistema Federal de Manejo del Fuego, llega en horas clave para las comunidades chubutenses golpeadas por el fuego.
La solicitud formal de la AFE aterrizó en Balcarce 50, y Macri activó de inmediato recursos del Ministerio de Seguridad y la Subsecretaría de Ambiente: dotaciones especializadas, vehículos todo terreno cargados de mangueras, mochilas forestales y drones para vigilancia aérea. Los efectivos partieron raudos hacia el sur, listos para integrarse a las tareas de sofocación en zonas de difícil acceso donde las llamas han consumido miles de hectáreas de bosque nativo y pastizales. “Es un compromiso solidario con hermanos en peligro; la Ciudad está donde se la necesita”, deslizó un vocero porteño, destacando la coordinación con Nación y Parques Nacionales.
Chubut enfrenta uno de sus peores veranos ígneos, con focos activos en regiones como la Comarca Andina y el Parque Los Alerces, donde vientos huracanados complican el control. Torres, desde Rawson, agradeció públicamente el gesto porteño, que se suma a esfuerzos locales ya exhaustos por turnos interminables. La norma nacional de 2012 obliga a esta colaboración federal, pero el despliegue porteño –acostumbrado a urgencias urbanas– aporta frescura y experiencia en emergencias prolongadas.
La Ley 26.815 teje una red nacional donde CABA participa en pie de igualdad con provincias, integrando planes de prevención, entrenamiento cruzado y respuestas unificadas. Buenos Aires, con su Cuerpo de Bomberos Voluntarios y brigadas urbanas, lleva años capacitándose en siniestros forestales, lo que la hace un aliado valioso ante catástrofes como esta. El envío incluye no solo personal, sino insumos críticos que escasean en terreno: agua presurizada, cortafuegos portátiles y equipos de comunicación satelital para zonas sin señal.
Este apoyo trasciende lo logístico: refuerza la idea de un país unido frente a desastres climáticos agravados por sequía y cambio ambiental. En Chubut, donde el humo ahoga pueblos y amenaza fauna endémica, la dotación porteña podría inclinar la balanza en focos clave. Macri, en sintonía con Torres, subraya que estas acciones salvan vidas y ecosistemas compartidos.
