
El barrio de La Boca inició una transformación significativa con el lanzamiento del proyecto “Caminabilidad La Boca”, una obra pública destinada a renovar las calles y veredas para crear un entorno más accesible, seguro e inclusivo. Esta iniciativa, impulsada por el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, abarca la remodelación de 16 cuadras en puntos estratégicos del barrio, buscando beneficiar tanto a residentes como a visitantes.
El plan se concentra en las calles Irala (desde Avenida Martín García hasta Brandsen), Brandsen (entre Avenida Regimiento de Patricios y Poliza) y Aráoz de Lamadrid (desde Irala hasta el paseo Caminito), un área de alta circulación que combina memoria histórica con actividad turística. Las obras incluyen el ensanche de las veredas, la incorporación de rampas para personas con movilidad reducida, la eliminación de desniveles y la mejora en las conexiones peatonales.
Uno de los principales objetivos es resolver una problemática histórica en La Boca: las veredas elevadas y la presencia de rejillas que dificultaban el tránsito, especialmente para quienes usan sillas de ruedas o tienen movilidad limitada. El proyecto contempla la construcción de 58 vados y la instalación de 14 rampas nuevas, logrando así unos 7.700 metros cuadrados de espacio público adaptado para todos.
Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, destacó que “La Boca merece calles y veredas pensadas para las personas” y subrayó el compromiso del Gobierno porteño para garantizar que el espacio público sea accesible, cómodo y seguro para todos los usuarios.
Además de mejorar la accesibilidad, el plan incluye la renovación completa de la iluminación pública para aumentar la seguridad y la ampliación de superficies absorbentes. Este último punto es especialmente importante en la zona, que suele enfrentar anegamientos por lluvias intensas. La intervención también incorporará un sistema optimizado de captación pluvial, respuesta directa a reclamos históricos de la comunidad y los comercios locales.
El diseño y planificación del proyecto se realizaron con un fuerte componente participativo. Vecinos y representantes del barrio de La Boca participaron activamente en espacios de diálogo impulsados por el Gobierno porteño, aportando ideas y sugerencias que fueron incorporadas al proyecto final, reforzando el compromiso con las políticas de participación ciudadana.

