
El Hospital Garrahan del barrio porteño de Parque Patricios se beneficiará con una donación millonaria y un lote de prendas de marcas premium secuestradas en allanamientos por comercialización de copias ilegales. El acuerdo se selló en un juzgado federal tras una pesquisa que apuntó a un vendedor de Once, quien aceptó entregar 6,7 millones de pesos más mil artículos de vestir y bolsos para archivar la causa en su contra.
Todo arrancó en mayo de 2023, cuando agentes de la Brigada Operativa de la Policía Federal sorprendieron al hombre descargando 191 buzos con etiquetas falsificadas en pleno barrio de Once, epicentro comercial de la Ciudad. Esa pista llevó a redadas en sus cuatro locales, donde incautaron 753 sweaters, camisetas y 250 mochilas que un informe técnico certificó como réplicas piratas de firmas de lujo.
La fiscalía, a cargo de Ramiro González, rechazó de entrada una propuesta inicial de dos millones de pesos por parte de la defensa. “Esa cifra no refleja la capacidad económica real del imputado, dueño de inmuebles y autos de alta gama”, argumentó el fiscal, exigiendo una reparación acorde al daño causado a las marcas originales. En una audiencia clave ante el juez Sebastián Casanello, el comerciante subió la apuesta: 6,7 millones en tres pagos ajustados por inflación, sumados a todo el stock decomisado.
El pacto, homologado por el tribunal, destina los fondos y las prendas directamente al Garrahan, referente en atención pediátrica. “Este tipo de reparación integral extingue la acción penal si la compensación es justa, alineado con el nuevo Código Procesal Penal Federal”, explicaron desde el Ministerio Público Fiscal. Una de las firmas damnificadas levantó la voz en contra, pero su reclamo no prosperó por falta de sustento sólido.
Con la causa cerrada, el hospital podrá transformar esos recursos en insumos vitales para chicos en tratamiento, desde ropa cómoda para pacientes hasta accesorios prácticos para familias. El caso pone en relieve cómo los operativos contra el contrabando en Once –barrio que mueve millones en textiles– terminan repercutiendo en beneficio social, evitando juicios largos y costos judiciales.
