
La disminución de profesionales especializados en salud mental, particularmente en el área infantojuvenil, comienza a encender señales de alarma en el sistema sanitario argentino. Así lo advirtió Ricardo Corral, presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatría y jefe del Hospital Borda, quien señaló una caída sostenida en la cantidad de médicos que eligen formarse en psiquiatría.
Durante una entrevista radial, el especialista remarcó que se trata de un fenómeno que no solo afecta al país, sino que responde a una tendencia global: cada vez menos profesionales optan por esta especialidad, en un contexto donde la demanda de atención en salud mental crece de manera sostenida. Esta situación se vuelve especialmente crítica en el campo de la psiquiatría infantil y adolescente, donde la falta de especialistas limita las posibilidades de diagnóstico y tratamiento temprano.
Corral vinculó este escenario con transformaciones sociales profundas que inciden directamente en el bienestar emocional de niños y jóvenes. En ese sentido, puso el foco en el debilitamiento de los lazos comunitarios y en la pérdida de ciertos marcos de contención, particularmente en ámbitos como la escuela. Frente a episodios recientes de violencia, sostuvo que no deben analizarse de manera aislada, sino como parte de un entramado social más amplio.
“El problema no es únicamente individual, sino que involucra a toda la comunidad educativa”, planteó el especialista, al tiempo que subrayó la importancia de fortalecer estrategias de prevención centradas en la promoción de la salud mental. En este punto, destacó la necesidad de fomentar valores como la empatía, la tolerancia y la cooperación entre pares, herramientas clave para abordar problemáticas como el acoso escolar.
Otro de los factores señalados por el titular de la entidad profesional es el impacto de las plataformas digitales en la construcción de la identidad de los adolescentes. Según explicó, la exposición constante a modelos de vida idealizados en redes sociales puede generar frustración, ansiedad y una disminución en la autoestima, especialmente en etapas de desarrollo emocional. “Estamos frente a un desafío que aún no sabemos gestionar plenamente como sociedad”, advirtió.
En paralelo, el especialista hizo referencia a una paradoja del sistema de salud argentino: si bien el país cuenta con una alta proporción de psicólogos en relación con su población, persisten déficits en la planificación y articulación de políticas públicas. En este contexto, remarcó que el rol de estos profesionales es central en tareas de prevención y promoción, aunque no alcanza a cubrir la demanda creciente sin una estrategia integral.
Finalmente, Corral recomendó a las familias prestar atención a señales de alerta en niños y adolescentes, como el aislamiento, la tristeza persistente o la resistencia a asistir a la escuela. Asimismo, enfatizó la importancia de recuperar espacios de diálogo cotidiano, que permitan detectar a tiempo posibles dificultades y brindar contención emocional.
El escenario actual plantea un desafío urgente para el sistema sanitario y educativo: fortalecer la formación de especialistas, mejorar la planificación y promover entornos saludables que acompañen el desarrollo de las nuevas generaciones.