
Un grave incidente tuvo lugar este martes en el Hospital Churruca Visca, ubicado en el barrio porteño de Parque Patricios. Una mujer de 49 años, que permanecía bajo vigilancia médica por un cuadro crítico de salud mental, protagonizó una caída desde una ventana del cuarto piso del establecimiento sanitario. Afortunadamente, el impacto fue amortiguado por un techado de la estructura, lo que permitió una asistencia inmediata por parte del personal de salud.
La paciente había ingresado al nosocomio cerca del mediodía debido a un episodio de depresión severa. Según los informes preliminares, mientras se encontraba en proceso de evaluación y seguimiento, la mujer logró acceder a una abertura en el cuarto nivel y se precipitó al vacío.
El hecho no terminó en tragedia gracias a que la caída finalizó sobre el techo que cubre el acceso principal del hospital, evitando el impacto directo contra el pavimento. La rápida reacción de los equipos de emergencia y seguridad del lugar permitió rescatar a la mujer en pocos minutos. Actualmente, se encuentra internada bajo pronóstico reservado en una unidad de cuidados especiales, donde se busca estabilizar sus lesiones físicas y continuar con el tratamiento psiquiátrico correspondiente.
Fuentes policiales vinculadas al caso confirmaron que la mujer cuenta con antecedentes médicos de complejidad y que ya había registrado un intento de similares características en octubre del año pasado. Un dato relevante aportado por la investigación es que la paciente sería familiar de efectivos de la Policía Federal, aunque no se han identificado parientes directos o allegados cercanos que estuvieran acompañándola al momento del ingreso.
A raíz de lo sucedido, la dirección del Hospital Churruca ha iniciado una investigación interna para esclarecer las circunstancias del evento. El foco de las autoridades está puesto en determinar cómo la paciente, dada su condición de riesgo, pudo acceder a una zona que le permitió el salto. Se revisarán los protocolos de custodia y la infraestructura del sector para prevenir futuros incidentes de esta índole.
Este suceso vuelve a poner de manifiesto la importancia crítica de los protocolos de seguridad en los sectores de salud mental de los centros hospitalarios de alta complejidad, especialmente cuando se trata de pacientes con diagnósticos de vulnerabilidad extrema.