
La Subsecretaría de Gestión del Ordenamiento Urbano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la Resolución N° 320/SSGOU/26, que introduce un nuevo marco regulatorio para los kioscos de diarios, revistas y afines, con el objetivo de “actualizar” la actividad frente a los cambios en el consumo de medios y fortalecer su sustentabilidad económica.
La normativa, publicada en el Boletín Oficial porteño el 2 de junio, habilita a los permisionarios a incorporar como actividad complementaria la venta de bebidas no alcohólicas y servicio de cafetería, incluyendo también productos como facturas, panificados y snacks, siempre dentro del espacio autorizado del puesto.
Según la Resolución, esta nueva actividad no podrá superar el 50% del escaparae ni desplazar la función principal de exhibición y venta de publicaciones gráficas, que deberá mantenerse como eje del permiso de uso del espacio público.
El nuevo esquema establece que los puestos deberán tramitar una ampliación del permiso a través de la plataforma TAD, con declaraciones juradas sobre servicios de agua, conexión eléctrica, manipulación de alimentos, gestión de residuos y seguros de responsabilidad civil. Además, se fija un plazo de adecuación de cuatro meses para quienes soliciten incorporar el nuevo rubro.
La normativa también refuerza el carácter precario, personal e intransferible de los permisos de uso del espacio público, y establece que las habilitaciones podrán ser revocadas por incumplimiento o por razones de oportunidad, mérito o conveniencia.
Entre las restricciones, se prohíbe la instalación de mesas, sillas, parasoles o estructuras gastronómicas sobre la acera, así como cualquier expansión del puesto fuera del escaparate. También se impide la incorporación del servicio de cafetería cuando el puesto esté ubicado frente a locales gastronómicos.
La resolución argumenta que el sector atraviesa un proceso de transformación debido a la caída en la venta de diarios y revistas en papel y el crecimiento del consumo digital, lo que impacta en la economía de los permisionarios. En ese contexto, se plantea la incorporación de servicios adicionales como forma de sostener la actividad.
Asimismo, el texto oficial destaca el rol histórico de los puestos como puntos de acceso a la información y la necesidad de preservar su función original dentro del espacio público.
El nuevo régimen también introduce lineamientos de diseño urbano, higiene, seguridad alimentaria y control de fiscalización, que estarán a cargo de la Dirección General de Fiscalización de la Ciudad. El incumplimiento de las condiciones podrá derivar en sanciones o en la revocación del permiso.
Con esta medida, el Gobierno porteño reordena la actividad de los kioscos de diarios en la vía pública, incorporando un esquema más flexible de funcionamiento.
J.C.
Foto: Revista El Abasto
