
Lo que debía ser un nuevo partido de Nueva Chicago en la Primera Nacional terminó convirtiéndose en una tarde marcada por la preocupación y la violencia. El encuentro frente a San Martín de San Juan, disputado este sábado en el estadio Hilario Sánchez, fue suspendido al finalizar el primer tiempo -cuando el Torito caía por 1 a 0- luego de que el arquero verdinegro, Facundo Masuero, sufriera una lesión provocada por un elemento de estruendo arrojado desde la tribuna local.
Antes de que se desatara el episodio que obligó a la suspensión del encuentro, Nueva Chicago atravesaba un partido complicado ante uno de los protagonistas de la Zona B. San Martín había logrado ponerse en ventaja a los 35 minutos gracias al gol de Sebastián Jaurena, tras una jugada que encontró mal parada a la defensa visitante. A partir de allí, el equipo sanjuanino manejó los tiempos del encuentro y generó las situaciones más claras, mientras que Chicago apenas intentaba mantenerse en partido sin demasiada profundidad en ataque.
Sin embargo, todo pasó a un segundo plano cuando el árbitro marcó el final de la primera etapa. Mientras los jugadores se retiraban hacia los vestuarios, un petardo arrojado desde la tribuna explotó muy cerca de Facundo Masuero. El arquero cayó inmediatamente al césped y debió ser asistido por los cuerpos médicos de ambos equipos. La preocupación no tardó en apoderarse del estadio ante la gravedad de la situación.
Masuero permaneció varios minutos tendido sobre el campo de juego y posteriormente fue retirado en ambulancia para ser trasladado a un centro médico local. Ante el incidente y considerando que no estaban garantizadas las condiciones de seguridad mínimas para continuar el espectáculo, el árbitro Federico Benítez decidió suspender el encuentro.
Horas más tarde, Nueva Chicago difundió un comunicado oficial con el parte médico del arquero. Según informó el club, Masuero sufrió una “conmoción cerebral producto del estruendo generado por el explosivo,” además de “presentar acúfenos -sonidos agudos que persisten- en el oído izquierdo, visión borrosa en el ojo del mismo lado y una intensa cefalea”.
Más allá de lo puntual del diagnósitoc, afortunadamente los estudios realizados llevaron tranquilidad. La tomografía computada de cerebro no evidenció lesiones neurológicas y el futbolista quedó bajo observación con tratamiento sintomático. Algunas horas más tarde recibió el alta médica y continúa su recuperación bajo seguimiento profesional.
La suspensión abrió ahora un nuevo capítulo fuera de la cancha. Será ahora el Tribunal de Disciplina de la AFA el encargado de determinar cómo continuará el encuentro y qué medidas podrían tomarse tras los graves incidentes ocurridos en San Juan. La continuidad del partido es una posibilidad, pero se estudiará si corresponde una penalización de puntos o el partido perdido.
Mientras tanto, en Chicago la principal preocupación pasó a ser el estado de salud de Masuero. Lo deportivo quedó completamente relegado por un hecho que volvió a poner en discusión la seguridad en los estadios y que empañó una jornada que debía resolverse dentro del campo de juego.
Federica Feifer
