San Juan y Boedo volvió a ser el epicentro de los festejos por la clasificación de Argentina a la final del Mundial

San Juan y Boedo volvió a ser el epicentro de los festejos por la clasificación de Argentina a la final del Mundial

La victoria de la Selección Argentina sobre Inglaterra, que aseguró el pase a la final del Mundial frente a España, volvió a convertir a la histórica esquina de San Juan y Boedo en el principal punto de encuentro de los vecinos del barrio. Apenas finalizó el partido, cientos de personas salieron de sus casas y caminaron por la avenida Boedo para sumarse a una celebración que se extendió durante varios minutos entre cánticos, banderas y bocinazos.

La tradicional intersección, escenario habitual de celebraciones deportivas y acontecimientos sociales, se fue poblando rápidamente de familias, grupos de amigos y vecinos de todas las edades que llegaron con camisetas de la Selección Argentina, banderas celestes y blancas y cornetas para celebrar la clasificación al partido decisivo, en el que el equipo nacional buscará el bicampeonato mundial.

Los automovilistas que atravesaban la zona acompañaban los festejos con bocinazos, mientras desde algunos balcones los vecinos se sumaban a la celebración cantando y saludando a quienes permanecían en la calle. El clima fue completamente festivo y no se registraron incidentes.

Entre los cánticos, el que más se repitió fue “El que no salta es un inglés”, acompañado por aplausos y saltos de los hinchas. También hubo canciones de aliento a la Selección de cara a la final del domingo frente a España.

La convocatoria volvió a confirmar a San Juan y Boedo como uno de los principales puntos de reunión del sur de la Ciudad para este tipo de celebraciones. La esquina ya había sido elegida por los vecinos para festejar las victorias de Argentina frente a Egipto, en los octavos de final, y ante Suiza, en los cuartos de final, una costumbre que se repitió tras el triunfo en semifinales.

Con la clasificación consumada, el histórico cruce de Boedo volvió a transformarse en un escenario de encuentro barrial, donde los vecinos compartieron la alegría por un nuevo paso de la Selección en el Mundial y comenzaron a palpitar la definición del torneo, con la ilusión de una nueva consagración.

J.C.
Foto: Revista El Abasto