
Viajar en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es más caro desde este 1° de julio, tras la entrada en vigencia de los nuevos cuadros tarifarios para colectivos, trenes, subte, Premetro y peajes.
En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo de las líneas de colectivos bajo jurisdicción porteña pasó a $820,99, mientras que en las líneas provinciales y municipales del conurbano bonaerense el pasaje mínimo aumentó a $1.063,98.
El subte también actualizó su tarifa y el viaje cuesta $1.621 con tarjeta SUBE registrada y $2.541,10 para quienes utilizan una SUBE no nominalizada. En tanto, el Premetro pasó a costar $567,35 con SUBE registrada y $902,09 con SUBE no nominalizada. Además, continúa vigente el sistema de descuentos por cantidad de viajes mensuales en el subte, que reduce progresivamente el valor del pasaje a partir del viaje número 21.
Por su parte, el Gobierno nacional aplicó un incremento del 8,6% en las tarifas de los trenes metropolitanos. El boleto mínimo para las líneas Mitre, Sarmiento, San Martín, Roca, Urquiza, Belgrano Norte y Belgrano Sur pasó a $380, mientras que las tarifas de segunda y tercera sección quedaron en $530 y $660, respectivamente. El boleto abonado sin SUBE registrada asciende a $1.400.
Los peajes de las autopistas administradas por la Ciudad también aumentaron un 4,1%. En las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, la tarifa para automóviles de hasta dos ejes quedó en $4.613,65 en horario normal y $6.538,29 en hora pico, mientras que en la Autopista Illia el valor pasó a $1.922,14 y $2.718,21, respectivamente.
Cambios en la Tarifa Social Federal
Desde este mes también comenzó a regir un nuevo criterio para el financiamiento de la Tarifa Social Federal, luego de que el Gobierno nacional oficializara la Resolución 40/2026 de la Secretaría de Transporte. La medida no modifica el beneficio para los usuarios, que seguirán accediendo a un descuento del 55% en el transporte público mediante la tarjeta SUBE registrada.
El principal cambio es que el aporte del Estado nacional dejará de ajustarse automáticamente con cada aumento tarifario que definan las provincias, los municipios o la Ciudad de Buenos Aires. A partir de ahora, el subsidio se calculará sobre una tarifa de referencia: para los servicios provinciales y municipales se tomarán los valores vigentes al 30 de junio de 2026 y, para los colectivos nacionales y los trenes, las tarifas fijadas por la Secretaría de Transporte.
Según el Gobierno, la modificación busca dar mayor previsibilidad al financiamiento de la Tarifa Social Federal y mantener el beneficio para los más de 5,5 millones de personas alcanzadas por el programa, entre ellas jubilados y pensionados, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), personal de casas particulares, veteranos de la Guerra de Malvinas y otros beneficiarios contemplados por la normativa vigente.
J.C.

