
La mejora posiciona a Buenos Aires como la jurisdicción subnacional con mejor calificación crediticia del país
La Ciudad de Buenos Aires obtuvo una de las mejores noticias económicas del año al recuperar, después de 14 años, la calificación crediticia B1 otorgada por la agencia internacional Moody’s Ratings, un reconocimiento que fortalece su posición financiera y la consolida como la jurisdicción subnacional con mejor perfil crediticio de la Argentina.
La mejora implica un ascenso desde la categoría B2 y ubica a la Ciudad dos escalones por encima de la calificación soberana de la Nación, un dato que refleja la solidez de sus finanzas y su capacidad para afrontar compromisos económicos con un menor nivel de riesgo. Desde el Gobierno porteño señalaron que la decisión de Moody’s constituye un respaldo a la política de equilibrio fiscal y administración responsable de los recursos públicos que viene impulsando la gestión de Jorge Macri.
En su informe, Moody’s sostiene que la mejora responde al fortalecimiento del perfil crediticio de la Ciudad respecto de otros gobiernos regionales de América Latina.
La calificadora destaca especialmente:
- La solidez de los resultados operativos y financieros.
- La baja dependencia de las transferencias del Gobierno nacional.
- La prudencia en la administración de la deuda pública.
- La fuerte posición de liquidez.
- Las reducidas necesidades de financiamiento.
Según el organismo, estas características permiten proyectar que la Ciudad mantendrá indicadores financieros sólidos en los próximos años, aun frente a escenarios económicos complejos. En términos económicos, una mejor calificación crediticia representa una señal de confianza para inversores nacionales e internacionales.
Cuanto mayor es la calificación de riesgo de un distrito, menores suelen ser los costos de financiamiento cuando necesita emitir deuda para desarrollar obras de infraestructura o ejecutar proyectos estratégicos. También fortalece la imagen institucional de la Ciudad frente a organismos multilaterales y mercados internacionales, al demostrar capacidad para sostener una administración fiscal ordenada.
La decisión de Moody’s se conoció pocos días después de que la misma calificadora mejorara la nota de la deuda soberana argentina, que pasó de Caa1 a B3, en línea con una percepción más favorable sobre la estabilidad macroeconómica del país.
En ese contexto, Buenos Aires volvió a diferenciarse al convertirse en la jurisdicción con mejor calificación subsoberana de la Argentina, una posición que, según la agencia, se explica por su resiliencia financiera, el bajo nivel de endeudamiento en moneda extranjera y un perfil de vencimientos considerado manejable.
La mejora internacional se suma a otro reconocimiento obtenido semanas atrás. En junio, Moody’s Local elevó las calificaciones de emisor en moneda local y extranjera de la Ciudad desde AA+.ar hasta AAA.ar, la máxima categoría dentro del mercado argentino. Para la administración porteña, ambos informes constituyen una validación de la estrategia económica basada en el equilibrio fiscal, el control del gasto público y la previsibilidad financiera.
En un contexto donde las provincias y municipios buscan recuperar capacidad de inversión y atraer capital privado, la nueva calificación representa un activo institucional que fortalece la posición de la Ciudad de Buenos Aires y puede facilitar el desarrollo de futuras obras de infraestructura, proyectos urbanos y políticas públicas de largo plazo, con impacto directo sobre la calidad de vida de los vecinos de barrios como Belgrano, Núñez y Colegiales, donde las inversiones en espacio público, movilidad y servicios continúan siendo uno de los ejes de la gestión.
