El terreno, ubicado sobre Juan B. Justo, forma parte de una nueva etapa de enajenación de activos estatales en uno de los corredores inmobiliarios más cotizados de la Ciudad. Mientras el Gobierno destaca la atracción de inversiones, persisten cuestionamientos por la pérdida de patrimonio público y el impacto urbano
Esta nota fue publicada originalmente en <a href="Read More” target=”_blank”>Tiempo de Palermo.
