
La figura de Pity Álvarez vuelve al centro de la escena con la publicación de Piedrabuena blues, un libro escrito por Darío Pagano que recorre la historia personal y artística de uno de los nombres más influyentes del rock argentino de las últimas décadas. Compañero de escuela de Cristian Gabriel Álvarez en Villa Lugano, el autor traza un relato que va desde la adolescencia rebelde en el sur porteño hasta su consolidación como referente ineludible del género.
Pagano construye una crónica que enlaza biografía y contexto social. Describe al músico como un agudo observador de su tiempo, capaz de retratar con crudeza la vida en los años noventa y comienzos de los 2000, marcados por transformaciones económicas profundas, barrios atravesados por la desindustrialización y familias golpeadas por la precariedad. En ese escenario emergió la voz de Pity, quien transformó experiencias cotidianas en canciones que conectaron con una generación.
El libro repasa el surgimiento, auge y disolución de Viejas Locas, banda emblemática de estética stone que alcanzó popularidad masiva y, al mismo tiempo, estatus de culto. También detalla la etapa posterior con Intoxicados, proyecto con el que amplió su horizonte musical e incorporó nuevos matices sonoros. La decisión de cerrar ciclos y evitar el encasillamiento aparece como uno de los rasgos distintivos de su trayectoria.
Sin caer en el señalamiento explícito, el autor aborda además el vínculo del músico con las adicciones y cómo esa problemática influyó en su carrera y en su vida personal. La frase “Para destruir hay que hacer”, tomada de una de sus composiciones más difundidas, funciona como síntesis de una personalidad intensa, capaz de crear himnos generacionales y, al mismo tiempo, enfrentar profundas contradicciones.
Uno de los aportes centrales de Piedrabuena blues es la reconstrucción coral de la historia. Pagano incorpora testimonios de exintegrantes de sus bandas, colaboradores y personas cercanas, entre ellos su mánager en la etapa de Viejas Locas y el guitarrista Felipe Barrozo, lo que aporta distintas miradas sobre el proceso creativo y el entorno del artista.
El recorrido se extiende hasta el anuncio de su regreso a los escenarios, incluido el estadio Mario Alberto Kempes, un hito que simboliza la persistencia de su figura en el imaginario del rock nacional. Más que una biografía convencional, el libro propone un retrato complejo de un compositor prolífico y carismático, moldeado por una sociedad convulsionada y por sus propias tensiones internas.
