Este miércoles 4 de febrero, en el marco del Día Mundial contra el Cáncer, distintos sitios emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires y del país se iluminarán de color naranja o con una combinación de naranja y azul, como parte de una acción simbólica destinada a visibilizar la enfermedad y generar conciencia en la población.
La fecha se conmemora cada año a nivel mundial con el objetivo de promover la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso equitativo a tratamientos, además de sensibilizar sobre el impacto social, sanitario y humano del cáncer. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta enfermedad provoca alrededor de 10 millones de muertes por año en todo el mundo, lo que la convierte en una de las principales causas de mortalidad global.
En la Argentina, Fundación SALES —entidad miembro de la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC)— solicitó a autoridades nacionales y porteñas sumarse a la campaña de iluminación, como se viene haciendo en años anteriores. En la Ciudad y a nivel nacional, está prevista la iluminación del edificio del Congreso de la Nación, el Planetario Galileo Galilei, el Puente de la Mujer, la Floralis Genérica y el Monumento de los Españoles.
La iniciativa forma parte de una acción coordinada que se replica en distintos puntos del país, de América Latina y del mundo. Durante 2026, más de 100 monumentos de la región latinoamericana se sumarán a la iluminación conmemorativa. En años anteriores, más de 200 sitios emblemáticos de 95 ciudades participaron de esta propuesta, entre ellos la Torre CN de Toronto, el Parlamento del Reino Unido, la Torre BT de Londres, la Torre de Kuala Lumpur y el sitio histórico de Petra, en Jordania.
El Día Mundial contra el Cáncer también se enmarca este año en la campaña internacional 2025–2027 “Unidos por lo único”, que pone el foco en un enfoque de atención oncológica centrado en las personas. Esta perspectiva propone colocar a pacientes, familias y comunidades en el centro de los sistemas de salud, reconociendo no solo la dimensión médica de la enfermedad, sino también su impacto emocional, social y económico.
Especialistas y organismos internacionales destacan que una atención centrada en las personas contribuye a mejorar los resultados en salud, la adherencia a los tratamientos y la calidad de vida de quienes transitan la enfermedad. Sin embargo, advierten que aún persisten importantes desafíos para su implementación, como la falta de recursos, las desigualdades en el acceso a los servicios de salud, la necesidad de mayor financiamiento y la capacitación continua del personal sanitario.
En este contexto, el Día Mundial contra el Cáncer busca funcionar como un llamado de atención a los Estados, a las instituciones y a la sociedad en su conjunto sobre la importancia de fortalecer las políticas públicas vinculadas a la prevención, el diagnóstico temprano y la atención integral. La educación sanitaria, la promoción de hábitos saludables y el acceso equitativo a estudios y tratamientos continúan siendo pilares fundamentales para reducir el impacto de la enfermedad.
La iluminación de monumentos emblemáticos se consolida, año tras año, como una herramienta de alto impacto visual para reforzar este mensaje, invitando a la reflexión colectiva y al compromiso social frente a una problemática que atraviesa a millones de personas en todo el mundo.
Para más información sobre el Día Mundial contra el Cáncer se puede consultar el sitio oficial www.worldcancerday.org.
