Con un escenario atravesado por el conflicto presupuestario y el reclamo por la actualización de salarios docentes, comenzaron esta semana las elecciones estudiantiles en la Universidad de Buenos Aires (UBA). El proceso electoral se desarrolla en las 13 facultades y se extenderá hasta el viernes, con participación obligatoria para un padrón estimado en más de 300.000 alumnos, aunque la concurrencia efectiva suele ser menor.
La votación se da en un contexto de fuerte debate político tras la decisión del gobierno de Javier Milei de frenar la actualización de partidas contempladas en la ley de financiamiento universitario, iniciativa que el oficialismo llevó a la Corte Suprema. Este escenario tensiona el clima en las casas de estudio y se proyecta sobre una elección que, según estimaciones de distintos sectores, no modificaría de manera sustancial el mapa de poder estudiantil, aunque sí podría reforzar el posicionamiento opositor al Gobierno nacional.
Actualmente, el Frente Reformista —integrado por sectores del radicalismo, el socialismo, el peronismo no kirchnerista e independientes— conserva la conducción en ocho facultades: Derecho, Ciencias Económicas, Medicina, Psicología, Farmacia y Bioquímica, Odontología, Ingeniería y Agronomía. Por su parte, el kirchnerismo, a través de espacios vinculados a La Cámpora y Patria Grande, mantiene influencia en Arquitectura, Ciencias Sociales, Filosofía y Letras y Ciencias Exactas.
Uno de los focos principales estará puesto en la Facultad de Filosofía y Letras, donde la agrupación El Colectivo —referenciada en el kirchnerismo— logró imponerse por un margen estrecho en los últimos comicios, desplazando a la izquierda, que en esa oportunidad se presentó fragmentada. En tanto, en la Facultad de Veterinaria, el Partido Obrero buscará retener el último centro de estudiantes bajo conducción trotskista.
En paralelo, el Frente de Izquierda competirá en varias unidades académicas, aunque con presencia de listas diversas dentro de su propio espacio, lo que podría dispersar su caudal electoral. En este escenario también intenta consolidarse la agrupación Somos Libres, vinculada a La Libertad Avanza, que presenta candidaturas en cinco facultades: Ingeniería, Medicina, Ciencias Económicas, Ciencias Sociales y Farmacia y Bioquímica. Se trata de su tercera participación en elecciones universitarias, con el objetivo de ganar representación en un ámbito históricamente adverso para el oficialismo nacional.
Dentro del peronismo universitario, La Cámpora continúa siendo el principal actor, aunque comparte protagonismo con La Mella, espacio ligado a Patria Grande, especialmente en Ciencias Sociales. En contraste, no se advierte una presencia significativa de sectores alineados con el gobernador bonaerense Axel Kicillof en esta contienda.
Las elecciones estudiantiles constituyen el primer paso de un proceso institucional más amplio que se completa con la elección de representantes de graduados y profesores. Este esquema definirá hacia fin de año la renovación de autoridades en las facultades y la conformación de la Asamblea Universitaria que deberá elegir al próximo rector. El actual titular, Ricardo Gelpi, se encuentra en condiciones de aspirar a un nuevo mandato, aunque aún no confirmó su decisión.
Si bien el resultado final no anticipa cambios drásticos en la correlación de fuerzas, la elección funcionará como termómetro político en medio de un escenario de ajuste presupuestario y discusión sobre el futuro del sistema universitario público. La participación estudiantil y el desempeño de las distintas agrupaciones serán claves para interpretar el rumbo de la UBA en un año marcado por la disputa entre el Gobierno nacional y la comunidad académica.

