El nuevo descarrilamiento del Sarmiento, el abandono del ferrocarril

El nuevo descarrilamiento del Sarmiento, el abandono del ferrocarril

Ocurrió en el límite entre Liniers ( CABA) y Ciudadela (Partido de Tres de Febrero) este nuevo descarrilamiento en el Sarmiento interrupciones, demoras y reclamos por el estado del servicio ferroviario.

Un nuevo incidente en la línea Sarmiento volvió a poner el foco en las condiciones del sistema ferroviario del Área Metropolitana de Buenos Aires. El descarrilamiento de una formación registrado en la zona de Liniers provocó importantes alteraciones en el servicio y complicaciones para miles de usuarios que regresaban a sus hogares en horario pico.

El episodio ocurrió alrededor de las 18:14, cuando una formación sufrió un descalce en las vías, lo que obligó a interrumpir la circulación completa del ramal. Como consecuencia, el servicio funcionó de manera limitada entre las estaciones Haedo y Moreno, dejando sin cobertura el tramo hacia Once durante varias horas.

En un primer momento, desde la operación ferroviaria se informó sobre la reducción del servicio y la implementación de medidas de seguridad para evacuar a los pasajeros. Posteriormente, voceros del sector indicaron que la circulación comenzaría a restablecerse de manera progresiva. Según explicó Rubén “Pollo” Sobrero, dirigente sindical de La Fraternidad, se realizaron tareas para liberar la traza y restituir la energía en la línea, lo que permitió avanzar hacia la normalización.

Con el correr de la noche, Trenes Argentinos comunicó la reanudación del servicio completo, aunque con algunas restricciones operativas, como la omisión de la parada en Liniers en sentido hacia Moreno mientras continuaban las tareas técnicas.

El incidente generó un fuerte impacto en la movilidad urbana. Las demoras derivaron en la acumulación de pasajeros en estaciones y paradas de colectivos, donde se registraron largas filas y dificultades para conseguir transporte alternativo. La situación afectó especialmente a quienes regresaban del trabajo en uno de los horarios de mayor demanda.

Este nuevo descarrilamiento se suma a antecedentes recientes en la misma línea. Meses atrás, en noviembre, se había registrado un episodio similar en las cercanías de Liniers, lo que reavivó las preocupaciones sobre el estado de la infraestructura ferroviaria.

Trabajadores del sector y usuarios habituales vienen señalando desde hace tiempo problemas vinculados al mantenimiento de las vías, la frecuencia de los servicios y las condiciones de viaje. Entre las principales críticas figuran el hacinamiento en los vagones en horas pico y la falta de inversiones sostenidas para mejorar el sistema.

A más de una década de la tragedia de Once, el funcionamiento de la línea Sarmiento continúa siendo objeto de debate. El episodio de esta semana refuerza los cuestionamientos sobre la necesidad de profundizar las políticas de mantenimiento, renovación e inversión en el transporte público, en un contexto donde millones de personas dependen diariamente del tren para sus desplazamientos.

Mientras el servicio vuelve paulatinamente a la normalidad, el incidente deja nuevamente en evidencia las dificultades estructurales del sistema ferroviario y el impacto directo que estos eventos tienen en la vida cotidiana de los usuarios.