El 26 de abril ya no será un día más en el calendario. Se nos fue una de las cámaras más lúcidas y honestas que tuvo el cine argentino. Hace 82 años había nacido en Andonaegui entre Turín y Hamburgo en el laberinto de Parque Chas donde vivió hasta sus 20 años. Luego, comenzó la aventura de conocer el oficio de filmar.
Por Fernando Belvedere
La historia de amistad entre el Portal de Parque Chas y Adolfo allá por el 2004, en momentos previos de comenzar el rodaje de la que sería su última película, Roma, la producción nos contactó. Necesitaban datos, anécdotas y ese «color» que solo el barrio tiene. Este ida y vuelta inició la cercanía a una gran persona que nunca se la creyó. Así era Adolfo.
Aristarain, nació un 19 de octubre de 1943 en la calle Andonaegui 1468, entre Hamburgo y Turín vecino a la escuela «Petronila Rodríguez». “Soy un hijo tardío, ya que mis padres me tuvieron después de ocho años de estar casados, y ellos ya vivían en Parque Chas donde compraron el terreno y construyeron la casa. Mi madre me contaba que cuando llegaron al barrio las calles eran de tierra y enfrente de casa se veían las montañas de arcilla, ya que allí estaban instalados los hornos de ladrillos”, relató Adolfo a ParqueChasWeb en 2004
Su madre era profesora de piano y su padre era subadministrador de la Casa «Kraft»; una imprenta que en ese entonces editaba la Guía Verde que era una guía telefónica invertida.
Adolfo Aristarain vivió en Parque Chas hasta los 20 años. Siempre en la misma casa donde nació, hasta que la tuvieron que vender y se mudaron al centro.
“De Parque Chas recuerdo las fogatas de San Pedro y San Pablo, las peleas con chicos de otras cuadras para que no nos sacaran las ramas que juntábamos en algunos de los tantos terrenos vacíos que existían en el barrio. También recuerdo que jugábamos a la pelota en el Pasaje Sofía, detrás de la «Petronila» y en la plaza de Bauness frente al club «El Trébol». Otro de los recuerdos es que remontábamos barriletes en la Agronomía en un increíble paisaje campestre en plena ciudad”, señaló a ParqueChasWeb el director de la multipremiada Un lugar en el mundo (1992)
Hace apenas unos días, quien escribe, se acercó hasta su casa de San Cristóbal. Le obsequiamos un ejemplar del libro por los 100 años de Parque Chas, ese rincón del mundo que siempre llevó en el corazón. Estaba reponiéndose de una dolencia, lo llegó a leer, le gustó y se tomó el tiempo de mandar felicitaciones para los autores y para todos los que colaboraron en la obra. Nada nos hacía prever que esa charla amable sería el preludio de su partida física.
Un legado que no conoce el olvido
Hablar de Aristarain es hablar de la columna vertebral de nuestra cinematografía. Su trayectoria no se mide solo en premios, sino en películas inolvidables que se convirtieron en parte de nuestra identidad. Nos dejó títulos fundamentales como La parte del león, donde ya mostraba su pulso firme, o Últimos días de la víctima (con guion de José Pablo Feinmann), un policial seco y perfecto. También nos regaló la valentía de Tiempo de revancha y esa catarsis emocional que es Martín (H), películas que hoy son lecciones de ética y narrativa. Un hombre que supo contar quiénes somos sin vueltas.
Sobre Tiempo de revancha, esto le relataba Aristarain al Portal de Parque Chas: “Conocía una anécdota de un especialista de acción en Italia que se cayó del caballo y se levantó mudo. Aguantó un par de años mudo hasta cobrar el seguro y luego fue a la Gruta de la Virgen de Lourdes, se agarró la garganta y gritó ‘¡mirácolo, posso parlare!’ Y luego leí notas sobre accidentes en minas del norte del país. Y no sé cómo porque nunca se sabe cómo, escribí Tiempo de Revancha, con mucha bronca, con odio por la dictadura, con la intención de que les jodiera…
y en otro tramo agregó: “En un sistema que endiosa al dinero como único medio para vivir con dignidad, es normal que el hombre traicione sus convicciones. En ‘Tiempo de revancha’ no las traiciona. Yo valoro al dinero como lo que consigo con mi oficio y trato de que me permita vivir. Defiendo mi sueldo, aunque a veces lo meto todo en la producción y si va bien la peli gano guita para aguantar un tiempo. Toda mi vida ha sido igual. No me importa el dinero, pero me importa pasarla mal. He hipotecado varias veces lo único que tengo que es mi casa, he levantado las hipotecas, le he mangado guita a los amigos. El dinero va y viene, se tiene o no se tiene y da igual. Con mi mujer y mi hijo hemos vivido con alegría totalmente al margen de la cuenta bancaria. He dicho que no a proyectos en que me ofrecían muy buena guita. No soy alguien que se venda. Yo respeto ante todo mi oficio y me respeto a mí mismo. No soportaría venderme ni soportaría filmar sin honestidad para conseguir un poco más de público”.

En 2022, ParqueChasweb y Grupo Editorial Sur llevaron a cabo la producción del libro El oficio del cine. Adolfo Aristarain. Fue presentado en la sede de la DAC, Directores Argentinos Cinematográficos, ubicada en Villa Crespo.
El libro contiene los guiones de las películas Martín (Hache), Lugares comunes, Roma y el inédito Al norte de Marrakesh escrito junto al español Mario Camus. Además, al comienzo del texto, hay una serie de apuntes sobre la labor cinematográfica bajo la mirada y la experiencia del realizador nacido en Parque Chas. Sergio Casado, periodista español e investigador de la obra de Aristarain escribió sobre este libro: “El cine es el resquicio de la buena gente, la rendija, el opio del agnóstico”. Así lo escribió Manolo Marinero. Y en el cine, como en un túnel, vamos al pasado, al presente o al futuro. Sin limitaciones”.
En 2024, la Academia de Cine Español otorgó a Adolfo Aristarain el prestigioso Medalla de oro en reconocimiento a su impresionante trayectoria en el cine de habla hispana, convirtiéndolo en un referente indiscutible del séptimo arte. Este premio sitúa a Aristarain en un puesto de honor entre las figuras más influyentes de la cinematografía argentina y española. “No era algo que esperaba… Cuando lo recoja recordaré a toda la gente amable”, dijo Adolfo.
Hasta siempre, Adolfo. Gracias por tu arte y tu amistad. A mirar sus películas!
ADOLFO ARISTARAIN (1943 – 2026)
“El cine es un oficio despiadadamente traidor para quien lo ejerce. Aunque uno intente esconder lo que uno es, tarde o temprano el director desnuda su alma sin quererlo en primer plano. El cine que uno hace es lo que uno es” (+) pic.twitter.com/4D7C5L4VlJ
— DAC – Directores Argentinos Cinematográficos (@dacdirectores) April 26, 2026
La entrada Hasta siempre y gracias Adolfo Aristarain se publicó primero en Portal Barrio Parque Chas.


