
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires impulsa la construcción de un nuevo corredor verde sobre la avenida Díaz Vélez, en el límite entre Almagro y Balvanera, en una zona marcada por la escasez de espacios públicos.
El proyecto, aún en etapa preliminar, propone transformar un sector degradado junto a las vías del Ferrocarril Sarmiento en un parque lineal con áreas de descanso, juegos y mayor superficie absorbente. Sin embargo, la iniciativa se desarrolla en paralelo a un reclamo sostenido por vecinos: la ampliación del Parque de la Estación hacia terrenos ubicados del otro lado de las vías, sobre la calle Bartolomé Mitre.
La propuesta oficial abarca aproximadamente 300 metros entre Bulnes y Sánchez de Bustamante. Allí, el plan es reducir carriles de circulación y eliminar espacios de estacionamiento para generar más de 2.300 metros cuadrados de nuevo espacio público. Según explicaron funcionarios porteños en una reunión con vecinos organizada por la Comuna 5, el objetivo es mejorar la calidad urbana de un sector históricamente relegado, que presenta problemas de iluminación, acumulación de residuos y usos informales.
El diagnóstico que fundamenta la intervención es contundente: Almagro figura entre los barrios con menor cantidad de metros cuadrados de espacio verde por habitante en toda la ciudad. Con una densidad poblacional elevada y apenas 0,07 m² de verde por persona —muy por debajo de los estándares internacionales—, la necesidad de generar nuevos ámbitos de recreación aparece como una urgencia estructural.
En ese sentido, el corredor verde retoma una serie de reclamos vecinales que, desde hace años, buscan recuperar la traza de Díaz Vélez. Ya en 2021 se habían realizado mejoras parciales, como la instalación de bancos y la plantación de árboles. Incluso, vecinos vinculados al Parque de la Estación impulsaron jornadas de forestación con especies nativas rioplatenses, en línea con la identidad ambiental del parque.
El nuevo proyecto prevé incorporar mobiliario urbano, postas aeróbicas, juegos infantiles y mejor iluminación, además de reorganizar la circulación vehicular para reducir la velocidad y mejorar la seguridad vial. No obstante, uno de los puntos más debatidos durante los encuentros participativos fue justamente el impacto en el tránsito. La reducción de carriles genera preocupación entre quienes advierten que podría agravar la congestión en arterias ya saturadas, especialmente en intersecciones cercanas como Bulnes o Medrano.

A las dudas sobre la movilidad se suman inquietudes vinculadas al mantenimiento y la seguridad. Algunos vecinos temen que el espacio, si no cuenta con una gestión sostenida, pueda deteriorarse o convertirse en un foco de conflictos. Desde el Gobierno porteño, en tanto, sostienen que la puesta en valor del área, junto con mejoras en iluminación y diseño, contribuirá a revertir las condiciones actuales de abandono.
Mientras se discute el futuro del corredor verde del oeste, otra demanda continúa vigente y sin resolución: la ampliación del Parque de la Estación hacia el sur. Este proyecto forma parte de la Ley 5734, sancionada en 2016, que dio origen al parque y estableció una segunda etapa de expansión sobre terrenos ferroviarios ubicados entre Agüero y Anchorena, del lado de la calle Mitre.
Ese sector, al que los vecinos denominan “Parque de la Estación – Sur”, sigue bajo jurisdicción de autoridades ferroviarias, lo que ha impedido su incorporación al espacio público. A lo largo de los últimos años, distintas organizaciones barriales realizaron festivales, jornadas culturales y actividades de visibilización para exigir el cumplimiento de la ley. El reclamo apunta no solo a sumar metros verdes, sino también a consolidar la integración urbana en un área fragmentada por la traza ferroviaria.
El Parque de la Estación, inaugurado entre 2018 y 2019 tras casi dos décadas de organización vecinal, se consolidó como un espacio comunitario clave, con propuestas culturales, educativas y recreativas. Su historia está marcada por la participación ciudadana y por un modelo de gestión que combina la intervención estatal con el protagonismo de los vecinos. En ese contexto, la falta de avance en su ampliación es leída por parte de la comunidad como una deuda pendiente.
La convivencia entre ambos procesos —la creación de un nuevo corredor verde y el reclamo por completar un proyecto ya legislado— pone en evidencia tensiones en la planificación urbana. Mientras el Gobierno porteño apuesta por intervenciones que reconfiguran el espacio existente, sectores vecinales plantean la necesidad de priorizar la ejecución de iniciativas previamente acordadas.
En las reuniones realizadas hasta ahora, estas posiciones se hicieron visibles. Algunos participantes valoraron el corredor como una extensión natural del parque y una oportunidad para mejorar el entorno inmediato. Otros, en cambio, propusieron redirigir los recursos hacia la compra de terrenos para nuevas plazas o hacia la concreción de la ampliación sobre Mitre.
Por el momento, el proyecto del corredor verde Díaz Vélez se encuentra en etapa de diseño participativo. Las autoridades adelantaron que habrá nuevas instancias de diálogo antes de avanzar hacia una propuesta definitiva y su eventual licitación. En paralelo, el reclamo por el “Parque de la Estación – Sur” continúa activo, sostenido por una red de vecinos que, desde hace más de veinte años, impulsa la creación y expansión de espacios verdes en uno de los sectores más densamente poblados de la ciudad.
Así, el debate sobre el futuro de estos terrenos no solo involucra cuestiones de diseño urbano, sino también modelos de desarrollo, prioridades políticas y formas de participación ciudadana. En una zona donde el verde escasea, cada metro cuadrado se vuelve objeto de disputa y también de construcción colectiva.
J.M.C.
Nueva propuesta de ley retoma la esencia del Corredor Verde Oeste
Un proyecto de ley presentado en la Legislatura porteña impulsada por el ex jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta junto a legisladores de su espacio propone avanzar con una transformación integral del corredor del Ferrocarril Sarmiento.
El planteo es intervenir dos tramos diferenciados del recorrido ferroviario con el objetivo central de “reducir el efecto barrera” que hoy generan las vías, que dividen barrios densamente poblados y dificultan la circulación transversal.
El proyecto establece que entre Almagro y Caballito —donde el tren circula en trinchera— se construya una cubierta estructural sobre la traza ferroviaria. Sobre esa superficie se desarrollaría un parque lineal continuo con espacios verdes, áreas recreativas y corredores peatonales y ciclistas. La propuesta apunta a “recomponer el tejido urbano” en una zona históricamente fragmentada.
En ese punto, la iniciativa retoma una demanda histórica de hace más de dos décadas con el proyecto llamado “Corredor Verde del Oeste”, que proponía una intervención similar sobre la traza del Sarmiento, pero que comenzada la gestión de Jorge Telerman se canceló y nunca llegó a concretarse.
Años más tarde, entre 2017 y 2018, la idea volvió a tomar con la construcción de una plaza sobre la trinchera en la zona de Medrano y Mitre, pero no tuvo continuidad, pese a que existían planes para extender una serie de espacios verdes sobre la traza entre Almagro y Caballito.
En tanto, en el tramo comprendido entre Caballito y Villa Luro se propone una solución distinta: la elevación de la traza ferroviaria mediante un viaducto.


